Historia

El Ford T, Coche del Siglo

El Jurado internacional que elige el Coche del Año (COTC) dio a conocer en Las Vegas (USA) su veredicto el pasado día 19 de diciembre. La decisión recayó sobre el Ford Modelo T. Además, en reconocimiento a sus contribuciones en el siglo XX, Henry Ford, fundador de Ford Motor Company y creador del modelo T, fue nombrado Empresario Automovilístico del Siglo. La ceremonia y la entrega de premios fue realizada por Car of the Century International, patrocinada por un grupo de aficionados a los coches a nivel mundial y fundada por el holandés Dick Holzhaus.

"Retrospectivamente, el siglo veinte puede considerarse como el "Siglo del Coche", una auténtica revolución en cuanto a tecnología y calidad de vida. Ford Motor Company preparó el camino para esta revolución tanto en su papel de fabricante como en el de líder de la industria" afirmó Mr.Holzhaus. "Fue la visión de Henry Ford de proporcionarle al mundo un medio de transporte sin precedentes lo que transformó las vidas de millones de personas en todo el mundo".

El Coche del Siglo se eligió de entre una lista de 200 coches seleccionados por un jurado de cinco especialistas en automoción, conocido como Comité Honorario de Expertos. Un segundo jurado, compuesto por 126 reputados periodistas del motor de 32 países, redujeron la lista a 100. Por último, se presentó la selección de los "Top 100", y se invitó a aficionados y amantes de los coches de todo el mundo a votar sus diez coches favoritos. Esta lista se redujo en última instancia a cinco finalistas, que se dieron a conocer en Las Vegas el sábado por la noche mientras los votos de los jueces se mostraban en el tablero.

El Modelo T: Coche del Siglo

Entre 1903 y 1908, Henry Ford y sus ingenieros desarrollaron 19 coches diferentes, designando a cada uno de ellos con una letra del alfabeto, desde el Modelo A hasta el Modelo S. Algunos de estos coches fueron modelos experimentales que nunca llegaron a fabricarse. Quizás el más reconocido de los coches fabricados en serie fue el Modelo N, un pequeño coche de cuatro cilindros que salió a la venta al precio de 500$.

El modelo T se presentó el 1 de octubre de 1908 y rápidamente obtuvo la aprobación de millones de propietarios, que lo apodaron cariñosamente como "The Tin Lizzie." (la "Lata Lizzie"). Lizzie era un término coloquial para un buen y fiel servidor. Además de proporcionar independencia y comodidad, el Modelo T tenía un precio muy económico. El coche se vendió inicialmente a un precio de 850$, pero las continuas mejoras en el diseño y fabricación aumentaron finalmente su precio a 260$. En su primer año de producción llegaron a fabricarse 10.660 ejemplares, batiendo todos los récords de la industria. En el año 1921 el modelo T representaba el 56,6 por ciento del total de la producción a nivel mundial. En total se vendieron más de 15 millones de Modelos T en todo el mundo.

Henry Ford: Empresario Automovilístico del Siglo

Henry Ford pasó de ser un granjero y calderero a ser el primer multimillonario del mundo, teniendo siempre como objetivo una única idea, a la que se mantuvo aferrado durante dos intentos fracasados de fundar una empresa. Su idea era la de fabricar un coche asequible y fiable para el hombre de a pie. Sus esfuerzos tuvieron como resultado la concepción de este coche además del establecimiento de la producción en serie que transformó la imagen de la industria automovilística, creando un modelo a seguir por las industrias venideras. Además, contribuyó significativamente al desarrollo social al pagar salarios de cinco dólares diarios en un momento en que el trabajador medio americano ganaba menos de esa cantidad en una semana, favoreciendo así el crecimiento de la clase media en América.

Recientemente la revista Fortune reconoció las contribuciones de Henry Ford cuando le nombró "Empresario del Siglo" por haber acercado los medios de transporte a las masas y ser pionero en la utilización de la cadena de producción en la fabricación de coches.

"Ford Motor Company se siente agradecida de haber sido elegida para este galardón," afirmó John Clinnard, Director de Asuntos Públicos de Ford Motor Company para el área occidental y que recogió los premios. "La historia de Ford Motor Company está íntimamente ligada a la del Siglo XX. Tanto la Compañía como la Familia Ford han jugado un papel significativo en la industria y el progreso social que han caracterizado este siglo. Desde el revolucionario Modelo T a los innovadores productos de hoy en día, nunca se exagerará al hablar de la contribución de Ford a los sueños de transporte de la gente de todo el mundo." Nuestro legado, que recibe esta noche el reconocimiento del público, nos proporciona la inspiración necesaria para seguir aumentando nuestra contribución en este momento en que nos adentramos en el nuevo siglo."

Para obtener más información sobre el programa Coche del Siglo consultar la página web: www.cotc.com

Después de 91 años el "Modelo T" sigue siendo un Modelo de Innovación

"El Modelo T de Ford Motor Company no sólo transformó el mundo, sino que también simboliza el valor, la innovación y la orientación al cliente que guían hoy a Ford Motor Company".

Henry Ford quiso que el Modelo T fuese asequible, fácil de manejar y duradero. Al desarrollar y fabricar en serie el Modelo T, Henry Ford pretendía construir el "coche universal". Sin duda lo consiguió. Se vendieron más de 15 millones de Modelos T desde su lanzamiento el 1 de octubre de 1908, hasta que el Modelo T pasó a la historia en el verano de 1927.

En aquel entonces, el Modelo T ya era aclamado en todo el mundo, convirtiéndose en el símbolo del medio de transporte fiable y asequible. Ford Motor Company había creado un mercado enorme y permanente de automóviles y alimentado el crecimiento de la industria a nivel mundial. A finales de 1913, Ford fabricaba casi la mitad de los automóviles que se vendían en los Estados Unidos. A principios de 1920, más de la mitad de los automóviles registrados en el mundo eran Ford.

Muchas de las innovaciones asociadas al Modelo T cambiaron para siempre el proceso de fabricación de la industria de la automoción. La cadena de producción que Henry Ford implantó en su fábrica de Highland Park en 1913, revolucionó por completo la industria, y no sólo en el sector de la automoción. Los rendimientos logrados incitaron a los fabricantes de coches a abaratar sus productos con el consiguiente beneficio para los clientes.

Entre las innovaciones que popularizó el Modelo T se encontraba la colocación del volante en el lado izquierdo, permitiendo a los pasajeros entrar y salir del coche fácilmente. El Modelo T fue el primero en incorporar el bloque motor y el cárter del cigüeñal en una sola unidad, el primero en incorporar una culata de cilindros de fácil acceso, y el primero en utilizar ampliamente una aleación tan ligera como resistente conocida como acero de vanadio, fabricada por Ford Motor Company. El ágil planetario hizo que cambiar de marcha resultara fácil incluso para los más novatos. Tales innovaciones y mejoras, junto con el valor que Henry Ford imprimió al Model T, hicieron de éste el coche perfecto en un mundo que se dirigía sin remedio a un estilo de vida cada vez más urbano.

El propio Henry Ford probó el Modelo T en septiembre de 1908 durante un viaje de cacería por Wisconsin y el norte de Michigan junto a dos de sus miembros del equipo de desarrollo. Tras su lanzamiento, el Modelo T se hizo famoso por las proezas que podía llevar a cabo, como subir por las escaleras del Tennessee State Capitol y llegar hasta la cima del monte Pikes.

Hollywood inmortalizó el Modelo T durante su existencia y hasta casi una década después. El modelo fue, con diferencia, el automóvil más popular utilizado por estrellas como Laurel y Hardy, los Keystone Cops, Ben Turpin y Clara Bow, y fue el coche protagonista en algunas de las mejores películas de cine mudo.

Existe la creencia popular de que todos los Modelos T eran negros. Incluso Henry Ford afirmó, "Los clientes pueden tener un coche del color que quieran, siempre que sea negro". Esta medida se mantuvo en vigor desde 1914 hasta 1925 y se impuso por motivos de uniformidad y de eficiencia para la nueva cadena de montaje. Sin embargo, el Turismo Modelo T de 1909 era de un rojo brillante descrito como "Carmín". El verde y el gris fueron otros de los colores del Modelo T. Tras el modelo de aquel año, predominaron el verde y el azul, a veces en tonos tan oscuros que parecían negros, aunque sólo hasta que se impuso la norma del "sólo negro". La presión de la competencia impuso la variedad de colores en los modelos de 1926 y 1927.

Se decía del Modelo T que era tan "sencillo como un burro y útil como un par de zapatos". Aunque el término "Flivver" ( término que designa a un automóvil "barato" o "pequeño") se convirtió en sinónimo de Modelo T, el término se empleaba de un modo afectuoso. El modelo T tuvo muchos apodos y fue objeto de canciones y bromas a causa de su tamaño relativamente pequeño, su precio asequible y su simplicidad. El primer Modelo T incluía un juego de herramientas, llevaba el depósito de combustible bajo el asiento delantero del pasajero, además de incluir por primera vez como opción el parabrisas (más tarde estaría disponible de serie), y debía accionarse mediante una manivela para arrancarlo. Pero poseer un Modelo T era una aventura, y el coche resultaba encantador.

A pesar de las bromas y de que se escribiera un libro de chistes dedicado al Modelo T, sus propietarios se daban palmaditas en sus carteras y conducían tranquilos y seguros de lo acertado de la elección. "Una de las frases de tiempos de mi bisabuelo lo define muy bien", comentó Edsel Ford, "Es inútil tratar de adelantar a un Ford, porque siempre habrá otro por delante."

Características del Modelo T

El Modelo T fue el primer coche de fabricación en serie de coste asequible con piezas de serie intercambiables.

La cadena de montaje para la fabricación del Modelo T en 1913 revolucionó el proceso de fabricación.

El modelo T popularizó la columna de dirección en el lado izquierdo.

El diseño del motor, de un solo bloque con culata desmontable se convirtió en el estándar de la compañía.

El ágil cambio del Modelo T permitía a los conductores inexpertos accionar las marchas, y fue un predecesor de los modernos diseños de transmisión automática.

El acero al vanadio, una aleación fabricada por la compañía bajo la dirección de Henry Ford, confirió una gran robustez y durabilidad al coche sin añadirle por ello más peso.

Los avances más innovadores incluían encendido mediante magneto (volante con imanes y muelles estacionarios) y lubricación centralizada.

La suspensión de tres puntos permitía al coche circular por las carreteras más primitivas del momento.

El Modelo T fue fuente de inspiración de muchos accesorios que abarcan desde indicadores del nivel de combustible hasta kits para la fabricación de las primeras versiones de trineos motorizados, y ayudó a impulsar el crecimiento de la industria de proveedores.

En 1912, Ford Motor Company llevó a cabo un estudio de mercado tras consultar a los clientes sobre del motivo por el que habían adquirido su Modelo T.

Hitos del Modelo T

El modelo T se presentó el 1 de octubre de 1908. Incorporaba un motor de 20 CV, un motor de cuatro cilindros, alcanzaba una velocidad máxima de 45 millas por hora, recorría de 13 a 21 Km por galón de gasolina y pesaba 1.200 libras. Fue el noveno de los coches de fabricación en serie de Henry Ford.

Se construyeron y vendieron más de 15 millones de Modelos T. Una modesta ceremonia celebrada el 26 de mayo de 1927 marcó oficialmente el fin de la fabricación del Modelo T.

Los primeros modelos se construyeron en una fábrica situada en Piquette Avenue, en Detroit. A comienzos de 1910, los Modelos T comenzaron a construirse en la nueva planta de Highland Park (Michigan).

El comienzo de la fabricación en serie en la cadena de montaje, ideada por Henry Ford, llevó a la reducción del precio de los coches y a establecer salarios de 5 dólares al día.

El coche salió al mercado al precio de 850$. El Modelo T se vendería más tarde por tan sólo 260$, sin extras, gracias a la reducción de costes y al consiguiente beneficio para los clientes.

Henry Ford llamó al Modelo T el "coche universal", un vehículo fiable y de bajo coste, que resultaba fácil de mantener y podía viajar sin problemas por las accidentadas carreteras de la época.

El Modelo T se presentaba con nueve diseños distintos de carrocería, todos ellos sobre el mismo chasis.

"Lizzie" fue el más popular de entre los numerosos apodos con que se conoció al Modelo T.

En 1914, Ford, junto con 13.000 trabajadores, fabricó alrededor de 300.000 coches, mientras que las 299 compañías de la competencia, con 66.350 trabajadores, fabricaron alrededor de 280.000 vehículos.