El Sistema MagneRide se traslada del coche de
concepto al Cadillac Seville del año 2002

MagneRide, el sistema variable de amortiguación más avanzado del mundo, se expuso en Salón del Automóvil de Ginebra a principios de este año, incorporado en el espectacular coche de concepto Imaj.

Y GM ha anunciado que el Cadillac Seville STS se convertirá, en el 2002, en el primer automóvil del mundo en ofrecer el sistema de amortiguación semi-activo basado en fluido magnético.

El sistema MagneRide utiliza un líquido amortiguador controlado magnéticamente, que cambia casi instantáneamente de viscosidad para reaccionar a los movimientos del vehículo. Al traducirse esto en un mayor control de los balanceos del chasis, el resultado final es un desplazamiento ultra-suave y una mejor conducción sobre las superficies más accidentadas.

Desarrollado en colaboración con Delphi Automotive Systems, el sistema MagneRide es un sustituto directo de las actuales suspensiones continuamente variables con sensor de superficies (CVRSS).

Funcionamiento

El sistema MR utiliza un líquido magneto-reológico (MR) desarrollado por Delphi para proporcionar una respuesta amortiguadora instantánea. Al eliminar las válvulas electromecánicas, su funcionamiento es prácticamente insonoro.

Como respuesta a la información proveniente de los sensores de superficie de la suspensión, la unidad electrónica de control del sistema MagneRide envía corriente eléctrica a las bobinas electromagnéticas albergadas en los amortiguadores. La corriente fija las propiedades de flujo del líquido MR, lo que a su vez determina la resistencia de los amortiguadores.

Se trata de unos amortiguadores innovadores cargados con gas, con diseño monotubo y sin válvulas ni otras pequeñas piezas móviles.

Los amortiguadores desarrollados para MagneRide pueden, si es necesario, cambiar de nivel hasta 1.000 veces por segundo, sin demora. Ésta es una velocidad 10 veces superior a la de los sistemas variables actuales. Son, además, extremadamente estables e inmunes a la contaminación.

El sistema MR prescinde de los costosos sensores que se utilizan en otros sistemas semi-activos de control de la suspensión. En cambio, emplea una sencilla y eficaz combinación de los sensores ya existentes para detectar la velocidad y el desplazamiento en cada una de las cuatro extremos del vehículo por separado, así como en el volante y en el accionamiento del freno por parte del conductor, durante toda maniobra de conducción y frenado.

Al ser un sistema autosuficiente, MagneRide ofrece una mejora substancial de la estabilidad, la maniobrabilidad y la dirección. Pero el impacto real de este sistema se obtiene cuando se enlaza con otros sistemas de control del chasis, consiguiendo lo último en control de estabilidad del vehículo y seguridad activa.

Por tanto, se logra una respuesta inminente y puesta a punto del vehículo sin una alteración fundamental del chasis y de sus sistemas de suspensión. La tecnología MR permite que el Sistema Northstar de Cadillac amplíe las prestaciones de manejabilidad hasta los límites extremos de control del vehículo.

MagneRide fue seleccionado como uno de los "100 Mejores Avances Tecnológicos" de 1999 por la conocida revista americana Popular Science.