Cadillac en el 2000

Con la vista puesta en su centenario en el 2002, Cadillac continúa consolidando su imagen mundial como marca representativa de:

  • Innovación
  • Sofisticación
  • Calidad

La reputación de Cadillac, conseguida en Detroit, se ha ido construyendo también en las carreteras europeas en gran medida gracias al lujoso Seville.

También se la ha ido ganado en los salones internacionales del automóvil con llamativas visiones de coches concepto como el roadster Evoq (Salón Internacional del Automóvil de Detroit, enero de 1999) y, a comienzos de este año con el sedán Imaj, diseñado y construido en Europa (Salón del Automóvil de Ginebra). Ambos incorporan tecnología del mañana, y prueban las líneas del estilo de los futuros Cadillac.

El roadster de tracción trasera Evoq, reencontró la potencia, la emoción, el diseño expresivo y la ingeniosa tecnología que siempre han marcado a los grandes Cadillac. Así que no supuso una sorpresa que, en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach celebrado en agosto, el Director General de Cadillac, Michael J. Ómalley, anunciara que Cadillac presentaría un nuevo roadster de lujo, inspirado en el Evoq, en su gama 2003.

El Imaj, un sedán muy lujoso con tracción a las cuatro ruedas con unas prestaciones impresionantes y que incorpora una tecnología sin precedentes, toma el relevo del Evoq en un campo más tradicional del diseño de Cadillac.

El papel principal de ambos coches de concepto es ensalzar el reconocimiento y la familiaridad con la marca Cadillac a nivel global.

Los planes de Cadillac consisten en incrementar las ventas fuera de los EE.UU. ya que se espera que el mercado de vehículos de lujo aumente en un millón de coches durante los próximos cinco años; todo este crecimiento se espera que sea fuera de Norteamérica, sobre todo en Europa, Asia del Pacífico y América Latina. Cadillac ya está bien situada, con el Seville a la venta en todas estas regiones, y en los mercados de Japón y de Oriente Medio con el DeVille más grande y mejor equipado.

El crecimiento de la imagen de Cadillac fuera de los EE.UU. continuó en junio de este año cuando las versiones STSi del Seville de serie, especialmente desarrolladas, se emplearon como "pace car" en Las 24 Horas de Le Mans. Los coches sacaron aún más partido del famoso motor Northstar V8, con modificaciones que le proporcionaron un suplemento adicional de 50 CV a los ya de por sí impresionantes 300 CV del motor de 32 válvulas que el modelo STS incorpora de serie.

Le Mans fue también importante para Cadillac ya que claramente marcó el regreso de la compañía a la carrera de resistencia más importante del mundo después de medio siglo de ausencia. El compromiso de GM con Le Mans es hasta el 2002.

En el famoso circuito francés, los STSi pace car, abrieron paso al auténtico corredor de la marca -- el Cadillac Northstar LMP, que equipa una versión de este motor con cuatro litros y doble turbo.

El programa de carreras de resistencia eleva la visión de Cadillac de Diseño y Tecnología(Art & Science) hasta un nuevo nivel. El Cadillac Northstar LMP es el último ejemplo y quizás el más obvio de la profunda tradición de Cadillac de dotar de innovación a sus productos a través de la aplicación de los pilares básicos de diseño y tecnología. Estos pilares han seguido siendo aspectos esenciales de la filosofía de la compañía desde el primer Cadillac, un coche de 5 CV y 498 kilos, que se vendió en 1902. Cuando Cadillac celebre su centenario, dentro de dos años, se podrá observar como ha contribuido esta filosofía a engrandecer la imagen del más prestigioso fabricante de coches de lujo del mundo.

Los nuevos modelos demuestran la continua innovación de Cadillac en cuanto a potencia, refinamiento, seguridad y estilo, y llegarán a estar disponibles en más mercados que nunca antes.