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Lancia Thesis: bienvenidos a bordo

4029a.JPG (17387 bytes)El Lancia Thesis invita al gran público a descubrir su interior, completamente coherente con el diseño de esta prestigiosa berlina caracterizada por una elegancia "emotiva" típicamente italiana y con la marca de los grandes automóviles que han definido la historia de la Casa. Automóviles capaces de marcar la diferencia, ya que son la síntesis de la innovación tecnológica de su tiempo y la clase de un inconfundible estilo de vida de lujo.

Con el Thesis, pues, Lancia abre sus puertas al Tercer Milenio, proponiendo nuevos valores en la relación hombre-automóvil, como la coherencia multisensorial ofrecida por materiales valiosos utilizados no sólo en función de su aspecto estético, sino también por las consonantes reacciones táctiles y acústicas que saben ofrecer.

Como la "soft-revolution" de una aproximación a la más avanzada tecnología informática y telemática. Esta última "facilitada" por fin gracias a una interfaz hombre-automóvil que abre las puertas al auténtico lujo del mañana: no encontrar ningún obstáculo para los propios deseos, sino poderlos hacer realidad con la inmediatez y la simplicidad garantizadas por automóviles que se adaptan al hombre, y no viceversa.

Como la "calidad percibida": un sentimiento difícil de describir porque combina bienestar, sensación de satisfacción de los propios deseos sensoriales y psicológicos y placer de "estar" en el automóvil.

De estos cromosomas antiguos de la marca, reinterpretados en la más avanzada frontera de la creatividad, nace el Lancia Thesis, el modelo destinado a relanzar la marca entre los grandes fabricantes mundiales de berlinas de prestigio.

4029d.JPG (18723 bytes)La línea

Primero fue la lección de estilo y filosofía del concept-car Dialogos, apreciado espacio de una nueva manera de contemplar el automóvil: pensando, por ejemplo, en una "conducción sin estrés", y considerando el habitáculo como "burbuja saludable" y "salón de casa".

Ahora es el turno del Thesis, modelo situado en la cumbre de la gama y, por tanto, para una marca de lujo como Lancia, modelo que -por definición- mejor representa e interpreta los valores de la marca: dinamismo de proyecto, tecnología avanzada, confort absolutamente de lujo y soluciones refinadas.

Concretamente, un gran automóvil de lujo de poco menos de cinco metros de longitud (4,88), con rasgos que nos hacen retroceder en el tiempo: frontal alto, capó largo y perfil cuneiforme. Rasgos contrapuestos, sin embargo, por sus suaves curvas y cantos resueltos mezclados en un lenguaje estilístico del todo innovador.

En definitiva, un automóvil "de emoción" que desde el primer momento rechaza la escuela de las formas demasiado racionales, incluso visualmente económicas, para proponer una gran calandra vertical y faros romboidales. Estos últimos, separados de la calandra, se integran, en cambio, en paragolpes esculpidos y robustos (el hundimiento entre el capó y el lateral del automóvil nos recuerda a los automóviles de los años treinta y cuarenta, cuando los dos elementos se unieron por primera vez).

Nace, así, un frontal integrado que reemplaza al habitual paragolpes saliente y elimina no sólo el voladizo del cuerpo del automóvil, sino también la división del frontal en dos partes: "superior" e "inferior". Y da lugar, en cambio, a una nueva división vertical: aleta, calandra, aleta. Este recurso, importante y distintivo, está destinado -de ahora en adelante- a convertirse en una referencia obligada para los diseñadores de Lancia y, quizás, a hacer escuela.

Una gran nitidez de las formas caracteriza también la vista lateral del Lancia Thesis. La línea del lateral nace en la aleta delantera y recorre toda la línea de cintura del automóvil, de faro a faro, sin interrupción alguna. De esta manera, contribuye a reforzar el efecto limusina "alargando" el automóvil. Los hombros robustos y protectores, por su parte, y un voladizo delantero y otro trasero bien equilibrados entre sí aumentan la sensación de importancia del automóvil.

Desde este punto de vista, resulta evidente la larga batalla del automóvil (2,8 metros), característica indispensable cuando se quiere garantizar una gran habitabilidad interior. Asimismo, el alargamiento del techo permite evitar la forma arqueada que crea el perfil superior de las ventanas.

En el lateral, igual que en el frontal, se hacen poquísimas concesiones al elemento decorativo del cromado. Aquí: un fino hilo que enmarca la forma también alargada y oscura de los cristales y dos inserciones que destacan las manillas. Allí: la calandra y el contorno de los faros triangulares.

Finalmente, resulta armoniosa e impactante la parte trasera del automóvil, donde se unen coherentemente todas las líneas y elementos que dan forma al Lancia Thesis. También en la vista trasera, el paragolpes integrado deja espacio a los trazos verticales de las líneas. En primer lugar, los deflectores que descienden del montante hasta desaparecer, destacando los finos e innovadores faros de microlámpara. Durante el día, casi dos sobrias decoraciones de cromo; por la noche, un hilo de color rojo y otro de color naranja, ambos de un centímetro de ancho, gracias a los cuales el automóvil resulta único y reconocible incluso en autopista.

Domina toda la parte trasera del automóvil el amplio maletero elevado (recuerda en cierto modo el Flaminia), en el que aparece un canto transversal que aumenta la eficacia aerodinámica y da un toque de precisión a un conjunto de líneas suaves. El techo se integra en el cuerpo del automóvil y se dibuja "en cascada" hacia el maletero, evocando el clásico estilo de Lancia (que recuerda al Aurelia).

4029b.JPG (23800 bytes)Los interiores

El ambiente es lujoso, amplio y protector. Un lugar emotivamente envolvente donde el uso de materiales de calidad, junto con las reacciones táctiles y acústicas que saben regalar, crea esta coherencia multisensorial que representa la última frontera del mundo Lancia. La arquitectura del habitáculo del Lancia Thesis es envolvente, y con la suavidad del Alcantara, la lana o la piel, el abrazo a los pasajeros resulta muy tranquilizador. Las superficies son plenas, precisas y sin embargo dinámicas, con cantos que atraviesan las formas, dando carácter y vigor al automóvil.

El salpicadero parece sostenido por la columna central que divide los dos asientos delanteros, alejados expresamente para dar espacio a un apoyabrazos alto y ancho que, igual que en los aviones, pueden utilizar cómodamente los dos ocupantes al mismo tiempo sin causarse ninguna molestia. Allí, en la consola central, también se encuentra el "cerebro tecnológico" del Thesis: una pantalla en color de siete pulgadas rodeada, por los lados, por interruptores que proporcionan el acceso directo a los diferentes menús, y completada, por debajo, por una fila de teclas reconfigurables. Estas últimas cambian de función según el menú seleccionado, facilitando así la comprensión de la comunicación virtual. Sirven para accionar el CONNECT, el sofisticado sistema telemático integrado que permite conectarse a un mundo de los servicios, el de Targasys.

Los asientos delanteros, diseñados con evidentes referencias al Dialogos, tienen formas redondas, suaves y cómodas que aseguran el máximo confort y el excelente gusto estético de los ambientes de lujo. El cojín, con una forma alargada, recuerda un chaise longue o - si se prefiere - una butaca de vuelo de primera clase, y ofrece al pasajero un útil reposapiernas. La zona central, en cambio, tiene una línea retro, que confiere a los asientos el aspecto del salón de casa.

4029c.JPG (23574 bytes)Comodidad y agradable bienestar también para quien se acomoda en los asientos traseros, dos auténticas butacas unidas entre sí por curvas y contracurvas. La fórmula es la misma que la de los asientos delanteros, con los reposacabezas "ensillados" sobre el asiento que garantizan un excelente confort sin por ello comprometer la visibilidad del conductor. La habitabilidad trasera para esta berlina de lujo es una de las más altas del segmento, gracias en parte a la batalla alargada.

Entre los materiales, todos de primerísima calidad, destacan la piel, la suavísima napa con la firma Poltrona Frau y el Alcantara. El gran retorno a la lana se reserva a los asientos y a la moldura de revestimiento central que gira alrededor del habitáculo sin interrupciones, resaltada por el toque de clase de la sobria inserción en madera. Y, finalmente, el magnesio fundido a presión de la consola central y del túnel. El resultado es un ambiente de materiales nobles, cálido y exclusivo, muy lejos de las frías y racionales superficies de otros automóviles del segmento.

Un equipamiento de clase para conductores de clase. Personas capaces de apreciar el refinado efecto monocromático de los materiales. Por ejemplo, el beige, el gris o el azul del salpicadero que se repite en los asientos, en los paneles de las puertas e incluso en la moqueta del piso.

La instrumentación de a bordo del Lancia Thesis es, obviamente, analógica, como es de esperar de los automóviles de lujo. Se trata de grandes fondos redondos, transparentes y tridimensionales, con números que parecen flotar en el espacio (lo cual recuerda al Aurelia y al Flaminia, dos automóviles que han marcado la historia de la Marca). Basta con una mirada para que el conductor obtenga con exactitud toda la información que necesita. Con un simple gesto como el de consultar el reloj de muñeca, donde la precisión analógica de las agujas permite comprender sin tener que decodificar. En cambio, cuando se encienden las luces, el instrumento combina a la sencillez del pasado la novísima tecnología de la electroluminiscencia que permite leer muy fácilmente la información sobre un fondo de color azul tenue.

La tecnología

En el campo de la tecnología y la telemática, el Lancia Thesis no da lugar a deseos de ningún tipo, puesto que dispone de todo lo que los clientes más exigentes puedan desear.

En el campo de la seguridad activa cuenta con los más avanzados dispositivos electrónicos actualmente disponibles para el control de la tracción: ASR para limitar el deslizamiento en aceleración, MSR para regular el par frenante en descenso y ESP para el control de la estabilidad dinámica en curvas.

Y, además, un sofisticado sistema ABS con repartidor de frenada EBD y un inédito freno de mano electrónico que se introduce automáticamente en los semáforos; así, limita los daños de un posible choque trasero (accidentes en cadena, lesiones de latigazo). Después se desconecta, también de manera automática, en cuanto se roza el acelerador.

La gestión de la seguridad pasiva, en cambio, se delega a una centralita electrónica que, en función de las necesidades y con el debido grado de intensidad, pone en funcionamiento uno u otro dispositivo del sistema, formado por 8 airbags: 2 frontales, 4 laterales situados en los asientos delanteros y traseros, y 2 airbags de cortina.

Si tuviéramos que enumerar el contenido del Lancia Thesis obtendríamos una lista larguísima. Bastará sólo con recordar algunos de sus equipamientos para demostrar cómo todas las prestaciones y características del automóvil se han estudiado al máximo.

Basta con pensar en el confort del viaje, garantizado por dos sofisticados esquemas de suspensión, que en el eje delantero montan un paralelogramo doble con articulación virtual y, en el trasero, una suspensión de brazos múltiples. Ambas gestionadas electrónicamente por un sistema de amortiguación semiactivo denominado "Skyhook", ya que permite que el automóvil se mueva como si estuviera "suspendido" en el cielo. O bien, en el bienestar interior, asegurado por un sistema de climatización automática de "tres zonas" que permite controlar la temperatura de manera independiente para el conductor, el acompañante y los pasajeros traseros. Y por otros dispositivos como "My Car", que personaliza las diferentes funciones del automóvil, la regulación completamente eléctrica (y con memoria) de los asientos delanteros y el volante y la cortina parasol, también de accionamiento eléctrico.

El Thesis, pues, se presenta como un modelo que se sitúa no sólo en la cumbre de la gama Lancia, sino también en los primeros puestos de toda la oferta del mercado. En parte porque, en este automóvil, la clase y el prestigio se combinan con toda la electrónica, la informática y la telemática actualmente disponibles.

Tecnología que se ha utilizado para permitir la máxima personalización del automóvil: con el "Easy Go", por ejemplo, me acerco y el coche "me reconoce" y desbloquea sólo las puertas que me interesan, permitiéndome entrar y poner en marcha el motor sin tener que usar las llaves, regulando el asiento, los espejos retrovisores y el volante según mis preferencias.

Y, obviamente, para estar conectados continuamente, durante el viaje, con el mundo exterior y con los servicios que puede ofrecer. De ahí el CONNECT con órdenes habladas, teléfono GSM, televisor, navegador, Sound System Bose con once altavoces, etc.

Por no hablar de los dispositivos estudiados para que tanto la conducción del Lancia Thesis como la permanencia en su interior resulten realmente cómodos. Como la dirección asistida de asistencia variable, los faros "bixenón" o el Radar Cruise Control que, en los largos recorridos de autopista, asiste al conductor controlando de manera automática la velocidad de crucero y la distancia del vehículo precedente. O, también, el techo practicable, el cual incorpora células solares que alimentan el sistema de aire acondicionado incluso con el vehículo parado, garantizando así una temperatura ideal incluso cuando se deja el automóvil al sol durante mucho tiempo.

Finalmente, el Thesis ayuda al conductor con faros que se encienden automáticamente al entrar en un túnel, limpiacristales que se accionan solos cuando empieza a llover, y sensores de aparcamiento que detectan los posibles objetos cercanos y facilitan las maniobras de estacionamiento.

Los motores

Finalmente, elevadas prestaciones, absoluta fiabilidad y excelente confort para los propulsores del Lancia Thesis, que serán tres. Dos de gasolina: 2.4 veinte válvulas de 170 CV; un 3.0 V6 24v de 215 CV. Y un turbodiesel de inyección directa "Common Rail": el 2.4 JTD diez válvulas, de 150 CV.