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ESTILO ORIGINAL Y ELEGANTE Citas que nos conducen atrás en el tiempo, sabiamente reinterpretadas en clave moderna. Éste es el original y cautivador estilo del Lancia Ypsilon. Basta con decir que se inspira en el inolvidable Lancia Ardea, reinterpretando con creatividad su línea y adaptándola a las necesidades de la conducción actual. Nace así un automóvil con un perfil original, en plena sintonía con las tendencias modernas que claman por un diseño suave y sensual. Pero lo que más impacta es la inconfundible clase Lancia. ![]() Y son precisamente los recursos italianos los que transforman un producto "made in Italy" en un objeto único. Así sucede con la alta costura y los accesorios de moda, y así sucede con un automóvil ganador. De hecho, el éxito de un automóvil es el resultado de un desafío vencido, de un destello de intuición estilística mediado por los estudios sobre las nuevas tendencias del gusto, sobre las nuevas necesidades de la clientela, sobre las proyecciones referentes a la evolución del mercado y de los modelos de la competencia. Nace de una receta difícil, que se pone a prueba ante el juez más estricto: el tiempo. El auténtico éxito se mantiene en el tiempo. Como demuestra el Lancia Ypsilon, la nueva generación de los modelos Y10 e Y que desde 1985 hasta hoy ha sabido conquistar a más de 1.800.000 clientes europeos. En primer lugar el frontal, escultórico, presenta un agradable movimiento de las masas y está dominado por la gran calandra vertical que transmite una sensación de superioridad y de clase. Este recurso, importante y distintivo, de Thesis a Phedra, será de ahora en adelante una referencia obligada para los diseñadores de Lancia. El resultado final es la inmediata percepción por parte del público de un automóvil compacto pero, al mismo tiempo, elegante y refinado. Impresión reforzada también por el paragolpes envolvente, pintado del color de la carrocería y con paragolpes extraíble de goma. Además, la ausencia de cantos y puntos de enganche en el paragolpes limita los posibles daños a peatones, en caso de ligeros golpes, en el tráfico urbano. El paragolpes, además, incorpora las luces antiniebla. Los grupos ópticos son bellísimos y con formas nítidas, siguiendo la corriente estilística que caracteriza a los nuevos automóviles de la Marca. Asimismo, los faros ofrecen una luminosidad realmente notable. Sin contar con que, bajo pedido, pueden equiparse con sensor de luminosidad que los activa automáticamente al entrar en túneles o al anochecer. Una gran nitidez de formas que también se encuentra en la vista lateral y en la parte trasera del automóvil. Compacto y armonioso, el cuerpo del vehículo se alarga en el lateral, marcado por una línea horizontal elegante y de gran impacto visual. Se trata de un "rasgo" estilístico que corta todo el automóvil, pasa por encima de los pasos de rueda y conecta idealmente las partes trasera y delantera. Una solución de continuidad que confiere al Lancia Ypsilon los rasgos de un automóvil compacto y seguro y, al mismo tiempo, esbelto y listo para acelerar. A dar esta imagen tan deportiva contribuyen los generosos neumáticos de 185/65 R14 (en la versión Platino son de 195/55 R15), los cuales garantizan una mayor estabilidad en curvas y una mejor absorción de las irregularidades del firme y de las vibraciones. Finalmente, las llantas de las ruedas de acero son de 14" o 15", en función del nivel de acabado, y están hechas con material de elevada resistencia. El Lancia Ypsilon, además, ofrece cinco llantas de aleación con un diseño específico Lancia con diámetro de 15" o 16" (dos pertenecen a la gama, las otros tres están disponibles en Lineaccessori). Los recursos de familia también se recuperan en la parte posterior, con los faros altos y verticales, enriquecidos por un fino y valioso marco cromado, que encierran el portón trasero, donde la chapa y la parte acristalada encuentran un excelente equilibrio. Para aumentar la percepción de automóvil sólido y protector, una estratagema estilística hace converger las líneas de la parte posterior hacia un solo punto focal imaginario, situado en la parte inferior, detrás de la Ypsilon. Los paragolpes delanteros y traseros de grandes dimensiones aumentan la sensación de una base sólida en la cual parece apoyarse el automóvil. Ypsilon es, pues, con respecto al Lancia Y, más "importante" en las dimensiones percibidas, más moderno, más envolvente y cautivador. Ello también es mérito de los once colores de la carrocería que ensalzan aún más las suaves líneas del modelo. Los colores sólidos son el Rojo Tiziano y el especial Marfil Paganini. Nueve colores realizados con las tecnologías más adecuadas a ensalzar las cualidades cromáticas y irisadas (metalizados o micalizados): Gris Botticelli, Gris Palladio, Gris Rossini, Azul De Chirico, Negro Bodoni, Azul Vivaldi, Gris Cellini, Rojo Guttuso y Verde Donizetti. Y, acorde a las mejores colecciones de moda italiana, Lancia prevé sustituir dos o tres colores cada año para satisfacer puntualmente las tendencias del gusto emergentes. Un toque de clase más, como confirma el nuevo logotipo "Ypsilon". Ideado por la agencia publicitaria Carrè Noir, el logotipo representa, por una parte, la evolución "de signo a firma" y, por otra, la metáfora de una maduración de estilo y contenidos con respecto al Lancia Y. A través de un estudio de la gráfica se ha pasado de la única letra del automóvil anterior (Y) a una auténtica "firma", extendida y en cursiva: Ypsilon. Se trata, por tanto, de un signo esencial, distintivo y elegante, con un toque más de anticonformismo. Éste es, en resumen, el diseño exterior del modelo, una línea destinada a volver a proponer el estilo fuertemente característico de la nueva imagen Lancia, nacido con el prototipo Dialogos y desarrollado plenamente en Thesis y más tarde en Phedra. La misma coherencia estilística que hace de los interiores un ambiente emotivamente envolvente, una auténtica sala de estar, pero también un habitáculo funcional y moderno para asegurar un viaje realmente cómodo tanto al conductor como a los pasajeros. Sensaciones a las cuales también contribuye el especial cuidado prestado a los detalles. Como demuestra, por una parte, el uso de materiales de gran calidad y elevada resistencia, fruto de la minuciosa investigación estilística en el campo de la náutica. Y, por otra, la creación de refinadas y elegantes combinaciones cromáticas entre los colores de la carrocería y de las tapicerías, con infinitas posibilidades de personalización por parte del cliente. Las combinaciones disponibles son 555, y se obtienen mezclando colores, tejidos, materiales y llantas de aleación (incluidas las de Lineaccessori). Se trata, pues, de un automóvil con un gran atractivo que, por un lado, entra en las tendencias fuertes y ganadoras del mercado y, por otro, resulta coherente con la historia de Lancia. El nuevo pequeño es un coche muy compacto pero con una habitabilidad sorprendente y un confort de excepción. De hecho, a pesar de tener una longitud de apenas 378 cm, una anchura de 170 cm, una altura de 153 cm y una batalla de 239 cm, el Lancia Ypsilon puede alojar de cuatro a cinco personas, dispone de uno de los maleteros más amplios del segmento (de 215 a 290 dm3 en caso de asientos correderos desplazados hacia delante) y puede presumir de la mejor habitabilidad del segmento. El nuevo modelo nace de cuatro plazas, acorde al uso del automóvil que ve a menudo a dos o tres personas a bordo. Obviamente, bajo pedido, es posible obtener el automóvil homologado para cinco pasajeros. En este caso, el respaldo es abatible en banqueta y presenta tres reposacabezas regulables en altura, además del asiento central con cinturón de seguridad de tres puntos. Todo ello con un coste muy reducido. Quien conduce, además, disfruta de una excelente posición en materia de ergonomía. Como demuestran el cambio situado en el centro del salpicadero y el volante regulable en altura para insertar las marchas con mayor comodidad. Asimismo, la instrumentación se encuentra en el centro del salpicadero por motivos estéticos y funcionales (la mayor distancia de los ojos facilita la velocidad de lectura), y siempre está formada por una parábola que recupera la forma elíptica del salpicadero y alberga el reloj, el cuentakilómetros, los principales indicadores y los distintos testigos de control. Gracias a caracteres grandes y muy visibles sobre fondo blanco, el grafismo de los instrumentos analógicos circulares permite una lectura simple e inmediata de la información, además de conferir la imagen tradicional de los deportivos con clase. Por la noche es posible leer gracias a la retroiluminación de color verde, tonalidad que facilita enfocar la vista cuando se pasa de la oscuridad de la carretera a la luminosidad del salpicadero. También es novedad la pantalla multifunción, la cual ofrece la doble función de informar al cliente sobre los principales parámetros de viaje (ordenador de a bordo) y de avisar de forma rápida y precisa acerca de las posibles anomalías del automóvil, indicando las intervenciones necesarias. Además, mediante la pantalla es posible personalizar el automóvil con numerosas configuraciones, entre las cuales se encuentra el bloqueo diferenciado de las puertas y del maletero, y el bloqueo de las puertas cuando se superan los 20 km/h. En el puesto de conducción se encuentra el plafón con luces de tres vías. Una luz central ilumina la consola y el túnel, otra ilumina hacia la izquierda y ayuda al conductor, y la última ilumina hacia la derecha, para el acompañante. Por tanto, cada uno dispone de la iluminación que precisa sin molestar a los demás. Asimismo, la inclinación del haz luminoso es excelente para maquillarse, leer o consultar un mapa. Dimensiones exteriores reducidas, excepcional habitabilidad y óptimo puesto de conducción. Características ganadoras que se suman al gran placer de acomodarse en el Lancia Ypsilon, tanto como conductor como pasajero. Se trata realmente de una experiencia agradable: asientos cómodos y tacto agradable. Un cuidado artesanal propio de la mejor tradición Lancia. Como demuestran los asientos, auténticas butacas con un estilo inconfundible. Los delanteros son envolventes, con líneas suaves y regulables en altura (el del conductor también está disponible con soporte lumbar). Los respaldos de los asientos posteriores también presentan una novedad: son reclinables, como los delanteros. Además, pueden abatirse fácilmente o desplazarse hacia delante sin tener que subir al automóvil. Finalmente, los asientos también están disponibles partidos (en la versión homologada de 4 plazas) y con reposacabezas. Manteniendo la armonía de las líneas interiores, el Lancia Ypsilon ofrece el vano multiusos bajo los instrumentos, el cual se desliza a lo largo de todo el salpicadero. Encima, un fondo antideslizante permite guardar las gafas. En el túnel central se encuentran dos cómodos "portalatas" para conductor y acompañante; para los pasajeros de los asientos traseros, en cambio, es individual. Finalmente, el nuevo modelo ofrece la toma de 12 V en el túnel, de gran utilidad para cargar el teléfono móvil, y el juego para fumadores (por primera vez, bajo pedido). Se trata de una elección precisa que, por una parte, desea defender la salud de sus propios clientes y, por otra, protege los valiosos tejidos contra las posibles quemaduras y el mal olor. No obstante, si se desea disponer de estos accesorios, el cenicero consiste en un recipiente cerrado (no difunde el olor de las colillas) y el mechero se encuentra en la toma de 12 V. MOTORES Y CAMBIOS DE VANGUARDIA El Lancia Ypsilon ofrece el revolucionario 1.3 Multijet 16v acoplado a un sofisticado cambio robotizado D.FN System: un "grupo de potencia" que combina todas las ventajas de los propulsores diesel y gasolina y de las transmisiones manual y automática. Junto a este propulsor se encuentran los dos probados y fiables 1.2 8v de 60 CV y 1.2 16v de 80 CV, además de la gran novedad de la familia Fire: el 1.4 16v de 95 CV. Éstas son, en detalle, todas las características de estos propulsores y cambios que hacen del Lancia Ypsilon el automóvil ideal tanto en el tráfico urbano como en los cortos o largos viajes extraurbanos. 1.3 Multijet 16v El nuevo Lancia Ypsilon adopta el 1.3 Multijet 16v, el diesel de inyección directa "Common Rail" de segunda generación más pequeño del momento, acoplado al D.FN System, el cambio manual robotizado que también puede utilizarse en modalidad automática. El 1.3 Multijet 16v es un propulsor de 4 cilindros en línea de 1251 cm3, con un diámetro de apenas 69,6 mm y una carrera "larga" de 82 mm. Monta cuatro válvulas por cilindro, accionadas directamente mediante un doble árbol de levas en cabeza. Suministra una potencia máxima de 51 kW a 4000 r.p.m. (70 CV) y un par de 180 Nm a sólo 1750 r.p.m. El 1.3 Multijet 16v es una auténtica obra maestra de la tecnología en miniatura: "vestido" con todos sus accesorios sólo pesa 130 kg, tiene dimensiones reducidas (menos de 50 cm de longitud y 65 cm de altura), tiene una "disposición" de los componentes estudiada para ocupar el mínimo espacio, y garantiza las mismas ventajas que los de mayor tamaño, puesto que no se ha "reducido", sino que se ha "miniaturizado". Este propulsor, diseñado de acuerdo con los criterios de máxima racionalidad, eficacia y fiabilidad, es el diesel cuatro cilindros "Common Rail" más pequeño del mercado. El único capaz de contener en un cilindro con un diámetro inferior a 70 mm seis componentes de dimensiones "normales": cuatro válvulas, un inyector y una bujía. A esta importante supremacía de miniaturización, el nuevo motor añade otro récord: ser el más potente. A pesar de la cilindrada realmente reducida de 1251 cm3, el pequeño Multijet sale vencedor de la confrontación con todos los "pequeños diesel" con turbina de geometría fija del momento. Incluso los de mayor renombre. Basta con decir que, con respecto a los motores de gasóleo comprendidos entre los 800 y los 1500 cm3, éste es el que ofrece mejores prestaciones específicas: 41 kW/l de potencia y 144 Nm/l de par. El nuevo propulsor, compacto y tecnológicamente sofisticado, también es capaz de ofrecer un rendimiento óptimo y es prácticamente "eterno". El 1.3 Multijet 16v ha sido diseñado para una vida de 250.000 km, en lugar de los habituales 150.000. Una larga existencia, durante la cual no se precisa ningún mantenimiento de los componentes mecánicos (ni siquiera la típica sustitución de la correa una vez alcanzados los 80.000 km). Y en la cual los intervalos para el cambio del aceite aumentan de 20.000 a 30.000 km. Un aceite, obviamente, de baja viscosidad ("ahorro de combustible") y respetuoso con el medio ambiente. Y no sólo esto. El 1.3 Multijet 16v también es un motor con vocación ecológica, porque hoy cumple ya el límite de emisiones Euro 4 que entrará en vigor en el año 2006. Además, es uno de los poquísimos motores del mundo que pueden obtener este resultado sin adoptar un sofisticado dispositivo de tratamiento posterior en el escape, como la trampa para las partículas sólidas. Un motor intrínsecamente limpio: el nivel de emisiones de las partículas sólidas (responsable del polvo y del polvo fino), por ejemplo, es incluso inferior al establecido por la futura normativa Euro 4. Además, las prestaciones del Lancia Ypsilon equipado con el 1.3 Multijet son excelentes: la velocidad máxima es de 165 km/h, mientras que emplea 15,1 segundos (14,2 con el D.FN System) para acelerar de 0 a 100 km/h. Asimismo, los consumos son de los mejores del segmento: 5,7 l/100 km en el ciclo urbano, 3,9 l/100 km en el ciclo extraurbano y 4,6 l/100 km en el ciclo mixto (los valores registrados con el cambio D.FN System son 5,6 - 3,9 - 4,5 l/100 km en modalidad Economy, respectivamente). El 1.3 Multijet 16v representa un auténtico salto tecnológico que permitirá a Lancia aprovechar el cada vez mayor interés del mercado por los diesel, sobre todo los más pequeños. Cómplices de ello son la cilindrada y el peso reducidos, las emisiones reducidas y la ventajosa relación prestaciones-consumos, la cuota del diesel está creciendo con determinación incluso en los segmentos bajos: en 1997 era del 5% y hoy equivale prácticamente al 20%. En los próximos años se prevé que llegue al 30-40%. Para este tipo de motores significa, en los próximos años, un mercado que -según las expectativas- conquistará rápidamente un millón y medio de unidades. Un ámbito en el cual los Ypsilon equipados con el sofisticado 1.3 Multijet 16v podrán conquistar un espacio considerable. Porque si es cierto, como ha demostrado la historia del diesel, que el producto crea el mercado, una vez más Lancia es protagonista del cambio y se prepara para entrar con sus modelos en la nueva tendencia que ha contribuido a crear. Para el cliente, toda la tecnología oculta en el pequeño 1.3 Multijet 16v se traduce en una reducción de los consumos y de las emisiones. Y todo esto sin tener en cuenta:
1.4 16v Fire de 95 CV Éste es el último modelo de la gama Fire, el que ofrece prestaciones más elevadas. El nuevo motor tiene una cilindrada de 1368 cm3 y es un "4 cilindros en línea" con un diámetro de 72 milímetros y una carrera de 84 mm. Monta cuatro válvulas por cilindro, accionadas directamente por 2 árboles de levas en cabeza. Este propulsor se ha desarrollado prestando especial atención a las prestaciones y a los consumos, ámbitos donde el Lancia Ypsilon se sitúa en lo más alto del segmento. Ello es mérito del rendimiento volumétrico optimizado en todo el campo de funcionamiento, gracias a un cuidadoso desarrollo fluidodinámico del sistema de admisión y de la puesta en fase de distribución. Suministra una potencia de 70 kW (95 CV) a 5800 r.p.m. y un par máximo de 128 Nm a 4500 r.p.m. El Lancia Ypsilon equipado con este propulsor alcanza una velocidad máxima de 175 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 10,9 segundos. Los consumos son de los mejores de su segmento: 8,4 l/100 km en el ciclo urbano, 5,6 l/100 km en el ciclo extraurbano y 6,5 l/100 km en el ciclo mixto. En otras palabras: un motor brillante y, al mismo tiempo, de consumos reducidos. A estas prestaciones contribuye la adopción de un sistema de control de la válvula de mariposa de tipo electrónico denominado "drive by wire". Concretamente, el 1.4 de 95 CV emplea un nuevo software de gestión de la centralita de control del motor. Se trata de un sistema de tipo "torque based" que representa la vanguardia en este campo. Su punto fuerte radica en la gestión de todas las actuaciones a través de un único bloque coordinador, cuyo parámetro fundamental es el par solicitado por el conductor mediante el acelerador. Traducidas en la forma de un valor físico de par, estas solicitudes (incluidas las de los sistemas externos como el ABS), pueden coordinarse incluso antes de la conversión a los principales parámetros de control del motor (avance de la inyección, posición de la mariposa, tiempo de inyección, etc.), con la enorme ventaja de realizarlas con una extraordinaria precisión y en tiempos muy reducidos. Sin contar con que este sistema emplea un único estándar de comunicación entre los distintos sistemas y funciones, cuyo único "lenguaje" es el par motor. Esto permite un nivel de maniobrabilidad superior con respecto a los sistemas actuales y, al mismo tiempo, reduce las emisiones contaminantes. Finalmente, el sistema garantiza la máxima integración con todos los demás dispositivos, como el ESP y el Cruise Control. Otras peculiaridades del nuevo 1.4 16v Fire de 95 CV son el aumento de la relación de compresión y los elevados valores de par desde bajo régimen, características que han permitido la reducción de los consumos. Objetivo alcanzado también a través del calibrado del sistema de control del motor de última generación, que ha conseguido reducir al máximo los consumos de forma compatible con los requisitos de maniobrabilidad, prestaciones y emisiones. En este último ámbito, debe destacarse que el 1.4 16v Fire de 95 CV ya cumple la normativa Euro 4. Elevadas prestaciones, consumos reducidos y limpieza: a estos puntos fuertes el 1.4 16v Fire de 95 CV añade un excelente confort acústico. En primer lugar, para reducir al mínimo la transmisión de las vibraciones del motor a la carrocería, se ha adoptado una solución de sustentación del propulsor de tipo baricéntrico, a fin de obtener fuerzas de reacción con brazo nulo. Asimismo, contribuyen al confort acústico del nuevo motor:
1.2 8v y 1.2 16v El probado y fiable Fire de 1242 cm3 llega al Lancia Ypsilon después de una serie de refinamientos para hacer de este motor un campeón de bajos consumos, sin por ello penalizar las prestaciones. Este propulsor desarrolla una potencia de 44 kW (60 CV) a 5000 r.p.m. y permite alcanzar una velocidad máxima de 153 km/h. Y no sólo esto. El Lancia Ypsilon equipado con el motor 1.2 8v destaca en su segmento por dos valores. En primer lugar, los 6,0 litros por cada cien kilómetros registrados en el ciclo mixto, uno de los mejores resultados de su segmento. Al mismo tiempo, resulta excelente la aceleración de 0 a 100 km/h: 16,8 segundos. Un dato de gran interés si se obtiene del mismo automóvil capaz de consumos tan bajos. El mérito se atribuye a la configuración del propulsor, destinada a suministrar un gran par desde bajo régimen de giro (lo cual favorece el placer y la elasticidad de conducción) y las relaciones escogidas precisamente para favorecer la reducción de los consumos. De ahí un par de 102 Nm (10,4 kgm) a 2500 r.p.m. y consumos de 7,7 l/100 km (ciclo urbano), 5,0 l/100 km (ciclo extraurbano) y 6,0 l/100 km (ciclo mixto). Pasemos al propulsor 1.2 16 válvulas de 80 CV. Modificado en la curva de suministro de par (11,6 kgm a 4000 r.p.m.) para disfrutar de una conducción todavía más agradable y de buenas prestaciones reduciendo los consumos, el propulsor 16v del Lancia Ypsilon se beneficia, obviamente, de todas las mejoras descritas para el Fire 1.4 16v referentes a la mecánica, electrónica de a bordo y sistemas de escape y de alimentación. Con respecto al 8 válvulas, este propulsor se distingue por una solución técnica sofisticada. Se trata de la mariposa electrónica accionada por la centralita del motor, un mecanismo que hasta ahora se había reservado a modelos de segmentos superiores. El dispositivo, que es de tipo "drive by wire", sin conexión mecánica entre el acelerador y la válvula de mariposa, deja a la centralita electrónica la tarea de suministrar el par según las necesidades del conductor. De este modo mejoran las prestaciones y los consumos, como demuestran una velocidad máxima de 165 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 13,2 segundos. Además, los consumos son de los mejores de su segmento: 6,0 l/100 km en el ciclo mixto, 7,7 l/100 km en el ciclo urbano y 5,0 l/100 km en el ciclo extraurbano. Cambios sólidos, silenciosos y sofisticados A los cuatro propulsores ofrecidos por el Lancia Ypsilon se acoplan tres cambios: dos manuales (los dos de cinco velocidades) y otro manual robotizado de control electrónico con función automática. En primer lugar, los dispositivos manuales. El cambio de 13,5 kgm en la versión de cinco velocidades se acopla a los propulsores 1.2 (tanto de 8 como de 16 válvulas) y 1.4 16v. Se trata de un dispositivo caracterizado por unas dimensiones reducidas y una excelente manejabilidad de la palanca del cambio. Ésta se ha obtenido gracias también a la reducción de la inercia del disco conducido del embrague y a la introducción de nuevas juntas. La configuración del cambio es transversal con dos ejes en cascada, mientras que la inserción de las marchas es interior de cuatro planos de selección. En cambio, para el Lancia Ypsilon equipado con el 1.3 Multijet se ha optado por un cambio de cinco velocidades que transmite un par de 21 kgm y está caracterizado por una junta exterior. En ambos cambios, propios de automóviles de segmentos superiores, se han alcanzado los mejores niveles de silencio y facilidad de acoplamiento. Además, todos ellos disponen del mecanismo "de émbolo" que impide la inserción involuntaria de la marcha atrás. A pesar de diferir en función de los valores de par máximo que pueden gestionar, ambos tienen en común el mando exterior de doble cable, que filtra las irregularidades de funcionamiento del motor y las vibraciones transmitidas de éste a la palanca del cambio. Los engranajes tienen dentados de alto recubrimiento, así como pares de quinta velocidad y reducción final trabajados con un acabado posterior al tratamiento térmico (mejora su silencio de marcha). Las relaciones son más largas y priman los consumos, mientras que el mando del embrague es hidráulico, para garantizar -una vez más- silencio de marcha, facilidad de uso y prestaciones. El cambio D.FN System, joya de la mecánica Se llama D.FN System y es el nuevo cambio mecánico acoplado al 1.3 Multijet 16v. El acrónimo (Dual FuNction) ya aclara su auténtico punto fuerte: ofrecer el máximo confort gracias a la modalidad automática, después de haber experimentado todo el placer de una conducción deportiva y dinámica con la transmisión manual. El D.FN System se caracteriza por un innovador sistema de transmisión. Éste, a través de una asistencia electrohidráulica, automatiza los mandos del embrague y de la palanca del cambio, manteniendo todas las cualidades del embrague en seco y del cambio manual (peso, resistencia, fiabilidad y bajo consumo energético). Un sofisticado sistema que, por un lado, mejora las prestaciones de los componentes de la transmisión mecánica manual y, por el otro, aumenta la seguridad de conducción a través del control que prevé los errores del conductor e impide maniobras incorrectas del sistema de transmisión. Hay dos modalidades de funcionamiento: semiautomática y automática. La primera adopta las estrategias de control más evolucionadas para garantizar las máximas prestaciones. La inserción de las marchas se efectúa con la palanca situada en el túnel. De hecho, al no existir el pedal del embrague, las inserciones se realizan únicamente con la palanca: desplazándola hacia delante para pasar a una marcha superior (hacia el símbolo "+"), y desplazándola hacia atrás para reducir de marcha (hacia el símbolo "-"). Basta con un simple impulso para que la transmisión efectúe el cambio de marcha de manera precisa y rápida. La transmisión D.FN System en modalidad semiautomática funciona de la siguiente manera: las señales eléctricas llegan a la centralita de control vía CAN (Controller Area Network) y pueden agruparse en dos grandes subconjuntos. Por una parte, los datos procedentes del área del cambio que permiten localizar la posición de la inserción, de la selección, del embrague y la presión de funcionamiento del kit hidráulico, además de la velocidad de rotación del embrague. Por otra, todas las señales procedentes de los demás sistemas del Lancia Ypsilon (por ejemplo, motor y sistema de frenos) y que contribuyen a definir el cambio de marchas de manera precisa y repetible. Basándose en estos dos grupos de información, el D.FN System permite gestionar tanto en modalidad manual como automática las lógicas de funcionamiento correspondientes, el cambio de marchas cómodo o deportivo, interpretando las necesidades del conductor a través de una topografía de la posición del pedal (interpretadas como solicitud de prestación a medida que éste asume valores crecientes) y a través del régimen de giro del motor. Una vez arrancado el Lancia Ypsilon, la presión en el pedal del freno confirma al sistema la presencia del conductor en el puesto de conducción y permite insertar la primera marcha o la marcha atrás (en caso de firme resbaladizo se puede arrancar en segunda). Además, para garantizar la seguridad y prevenir solicitudes de cambio de marcha no deseadas, el sistema acciona el punto muerto cuando el motor todavía está encendido y se abre la puerta. El dispositivo D.FN también prevé errores que podrían dañar el motor o el cambio indicando situaciones de emergencia o maniobras no permitidas mediante avisos visuales o acústicos. Pasemos, pues, a la gestión automática del sistema D.FN System que dispone de dos lógicas: Normal y Economy. Con el primer programa de funcionamiento se obtiene un excelente confort de marcha, asegurando al mismo tiempo aceleraciones progresivas y cambios de marcha brillantes en cualquier condición. El uso de la lógica Economy, en cambio, tiene como objetivo reducir el consumo de combustible, preservando la maniobrabilidad y el confort de marcha al máximo nivel. En las dos lógicas, el sistema alarga la relación superior una vez obtenido el régimen de giro, cuando el motor suministra el máximo par o la máxima potencia. En modalidad automática, el sistema reconoce la pendiente de la carretera (mediante un algoritmo de software) y modifica el punto de cambio de marcha para que siempre se obtenga el mejor compromiso entre las necesidades del conductor, las condiciones del firme y la situación del vehículo (velocidad y régimen del motor). Otra peculiaridad del D.FN System es la capacidad de evaluar la deceleración del vehículo y adecuar la reducción de marcha. Por ejemplo, en modalidad semiautomática, el sistema permite la reducción sobre todo en la conducción deportiva, cuando el conductor inserta una marcha inferior para afrontar una curva correctamente. En modalidad automática, en cambio, el sistema se anticipa a la reducción de la marcha para que el conductor pueda disponer de la relación más adecuada para conservar el nivel de confort o el ahorro de combustible requerido. En otras palabras, D.FN System es el mejor compromiso para quienes prefieren el placer y la diversión de la conducción con cambio manual, sin por ello renunciar a concederse, a veces, la comodidad de la transmisión automática. |