V Tour de España Lancia Classic 2003

Octubre de 2003

Personajes famosos del mundo de las finanzas o la competición tomarán parte en el Tour de España Lancia Classic. Paloma Ruiz Picasso, hija del genial artista español, también participa

Entre el 4 y el 9 de noviembre de este año, el Tour de España Classic, la prueba-sport de históricos más importante de Europa, reunirá, por quinto año consecutivo, a más de 170 vehículos históricos de los bien llamados "pata negra". En esta edición, la prueba discurrirá entre Jerez de la Frontera y Málaga y en cinco duras etapas con más de 1.500 kilómetros. Como cada año, a esta insólita prueba acuden en los mejores equipos, personajes del mundo financiero, del espectáculo, el deporte y la alta sociedad. Destacamos la presencia, una vez más, de Paloma Picasso, hija del genial Pablo Ruiz Picasso. Esta apuesta señora es una clásica en los Tour, tanto en éste como en el francés. Acompañada de su marido el señor Trevenet, siempre logran acaban en un buen puesto y algunos años lo han hecho con un magnífico Lancia Aurelia B24. Paloma es una defensora del mundo del automovilismo y se siente orgullosa de pasar por Málaga, donde se ubica un museo en memoria de su padre.

Otros personajes del mundo de la competición como Comas, Regazzoni, Bellm o Chiles también tomarán la salida. Los dos últimos son históricos de esta prueba española de reconocido prestigio internacional, por haber participado en las 24 Horas de Le Mans.

Erik Comas, junto a Jean Alesi y Eirc Bernard, configura un triplete francés de campeones. Comas inicia su andadura en el ámbito kart, donde gana el Nacional de Francia de 1983. Después sube de "escalafón" y corre con un Renault 5, poco antes utilizado por Alesi. Y los resultados no tardan, pues poco después se hace con el Volant Elf, y de ahí salta a la Formula Renault, como número dos de Bernard (1985). Los buenos resultados le garantizan un asiento en el Winfield de la Formula Nacional en 1987, aunque siempre como segundo de Bernard, y si bien su paso por esta competición fue en conjunto discreto, un sexto absoluto habla de la capacidad de un piloto tenaz. Incluso toma parte en la Categoría de Superproducción Francesa, donde no tarda mucho en disfrutar con máquinas de 400 CV, batiéndose con veteranos como Jabouille y Jarier.

En 1988 ficha por el equipo ORECA, garante de éxito en el Campeonato Francés de Formula 3. Su paso y saber hacer como probador permite el título a Eric Cheli a los mandos de un Dallara, pero siempre como fiel escudero de Bernard se alía al equipo DAMS F3000 en la temporada 1989/2000, donde pese a sus victorias en Le Mans y Dijon, y de su paridad en puntos, es finalmente Jean Alesi quien logra el título. Después, y hasta 1990, ya como número uno de plantilla, se alza con la máxima posición en once rondas; el lanzamiento a la Formula 1 era un hecho.

Sobre el papel, la firma de un contrato de dos años con Ligier, que implicaba un motor Lamborghini el primer año y uno Renault, el segundo (1992), no podía ser más esperanzadora. Sin embargo, y con un equipo inmerso en un mar de problemas, los resultados no acompañan. Comas encuentra refugio en Larrousse (1993/1994), logrando extraer lo mejor de un coche falto de competitividad. Pero el tiempo pasa, y con una nueva generación de pilotos a la puerta, considera que es momento de abandonar la categoría reina y evolucionar a otros ámbitos. Finalmente, encuentra acomodo en el All-Japan GT, a los mandos de un Toyota Supra.

Por su parte Clay Regazzoni, quien acudirá a correr junto a su silla de ruedas, para dar un ejemplo de superación a personas que se creen incapacitadas, es todo un piloto de la vieja escuela. Así se puede definir a Clay Regazzoni, ya desde su paso por la Formula 3 &endash;su palmarés en distintas categorías se prolonga de 1970 a 1982&endash;. Sin embargo, las primeras "señas de identidad" de Regazzoni hay que buscarlas a los mandos de un Healy Sprite, y poco después sumando fuerzas con Silvio Moser para competir con un Brabhams en la F2 y la F3 (1965/66), antes de incorporarse al equipo Tecnos. No tarda Regazzoni en aterrizar en la Formula 2 europea. Aquí hubo un poco de todo. Por ejemplo, fue descalificado por adelantar tras un accidente en Monza, mientras que en la carrera de Zandvoort se ve envuelto en el fatal accidente de Chris Lambert.

Tras esa etapa turbulenta, Ferrari le invita a competir a los mandos de un Dino 166 (1969), aunque unos resultados discretos le hacen girar la vista a la escuadra Tecno. En cierto modo, se trataba de una apuesta de futuro, pero los resultados no se hicieron esperar, pues en 1970 el coche con el que corría ya era competitivo, y triunfa en Hockenheim, Paul Ricart, Imola y Enna.

Ahora sí, entraría por la puerta grande en Ferrari. Y no defraudó, pues logró éxitos como un cuarto puesto en su debut, pero sobre todo el GP de Italia (Monza). Sin embargo, diversos problemas le llevan a fichar en 1972 por el Marlboro BRM, debutando en el GP de Argentina, logrando la pole y liderando la carrera 30 vueltas.

Tras llevar a cabo cambios drásticos en la dirección, Ferrari le reclama en 1974. Su trabajo en esa etapa es inmenso, con victorias como la de Nürburgring. Pero nuevos incidentes, como un célebre bloqueo a Fittipaldi y otros, terminan relegándole a un segundo plano. Después vendría su fichaje por la pequeña Ensign, nuevos incidentes y algunos quintos puestos que, pese a todo, parecieron mantenerle en la brecha. Tras de un paso turbulento por Indianápolis, sus contactos suizos le permiten acceder a la escudería Shadow (1978), y sólo un año después se hace con el GP de Inglaterra. Después volvería a Ensign, justo cuando la pequeña escuadra disponía de mayor presupuesto y mejor coche. Pero la suerte no pareció seguir a un Clay, que en un grave accidente en el GP de Long Beach sufre una grave lesión cervical que le relega a una silla de ruedas. Nunca perdió su entusiasmo, y desde entonces ha estado ligado a la televisión suiza, y en conjunto al sector deportivo de la automoción.

El Tour de España Lancia Classic está consiguiendo un nivel internacional propio de carreras centenarias, en parte por la lista de inscritos tan importante, el fin de la cita y sobre todo el ambiente deportivo que se ha creado en un lugar del mundo irrepetible: Andalucía.