xDrive: el sistema de tracción total inteligente de BMW

Madrid, 19 de julio de 2005

Más modelos de BMW que nunca tienen ahora la tecnología de tracción total xDrive, única en su clase &endash; no menos de 20 versiones en total. De hecho, el sistema de tracción total inteligente de BMW establece una nueva referencia en capacidad de tracción y agilidad: el xDrive permite una distribución variable continua de las fuerzas que se transmiten a los dos ejes, modificando la transmisión de la fuerza con una rapidez desconocida hasta ahora. El sistema reconoce inmediatamente cuándo es apropiado cambiar el reparto de la potencia del motor y responde en fracciones de segundo.

xDrive también para la nueva Serie 3 de BMW

Con la presentación del 325xi, el 330xi y el 330xd en la Serie 3, BMW ahora ofrece las ventajas de la tecnología xDrive por primera vez también en el segmento medio. Y la tecnología xDrive está también disponible tanto en la Serie 5 (525xi, 530xi, 530xd) como en los Sports Activity Vehicles X3 y X5, estando así presente en cuatro gamas distintas.

Ni que decir tiene que ésta no es una lista cerrada; por ejemplo, la nueva Serie anunciada este año en el Salón del Automóvil de Ginebra, cuya introducción está prevista para 2008, ampliará los modelos con xDrive: este nuevo vehículo, que mezcla su silueta de tipo coupé con su alta e imponente posición de conducción, está predestinado para incluir el xDrive y sus múltiples beneficios.

Acción, no reacción: el xDrive "piensa" por el conductor y actúa instantáneamente

El xDrive actúa más rápidamente que otros sistemas, porque puede pensar de antemano y anticipar las situaciones próximas en la carretera. Para ofrecer esta ventaja única, el xDrive utiliza la información de los sensores de las ruedas, que muestra al sistema cuándo una rueda está a punto de patinar y también información procedente del control de estabilidad DSC. El ángulo de guiñada (rotación alrededor del eje vertical del coche) y la posición del volante, por ejemplo, ofrecen datos muy importantes de las condiciones reales de conducción. Este tipo de datos es esencial, por ejemplo, cuando se toma una curva muy rápidamente, para que el xDrive se encargue de ajustar perfectamente la tracción entre los dos ejes y minimizar de esta forma tanto el subviraje como el sobreviraje.

Además de este notable incremento en agilidad y disfrute de la conducción, el xDrive también supone un importante incremento en la seguridad; prueba de ello es que en muchos casos el control de estabilidad DSC actúa mucho más tarde de lo que sería necesario con un sistema de tracción total convencional.

Mejor tracción, particularmente en nieve y terreno suelto

Gracias al tiempo de reacción del xDrive de BMW, de tan sólo fracciones de segundo, el sistema ofrece enormes ventajas también en cuanto a capacidad de tracción. Al iniciar la marcha en terreno resbaladizo o suelto, por ejemplo, el lapso de tiempo que transcurre entre la pérdida de agarre de una rueda en la superficie y la redistribución de la tracción a las ruedas con adherencia es de sólo unos milisegundos. Así, el xDrive resuelve y elimina de forma elegante los típicos problemas que tan frecuentemente se encuentran al ponerse en marcha, sin que el conductor ni siquiera advierta lo que está sucediendo.

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