BMW 130i, una nueva dimensión del placer de conducir

Madrid, 2 de septiembre de 2005

El dinamismo de un deportivo purasangre y la utilidad de un coche compacto de cinco puertas: esa es la combinación que esperaban muchos apasionados automovilistas. Ahora pueden cumplir sus deseos. El BMW 130i le confiere una dimensión completamente nueva al placer de conducir. Con su motor de seis cilindros en línea de 195 kW/265 CV alcanza prestaciones que hasta ahora eran más propias de coches de competición. El propulsor del BMW 130i de 3.000 cc, con VALVETRONIC y una revolucionaria combinación de materiales ligeros, establece una nueva referencia en entrega de potencia y eficiencia. El nuevo motor de seis cilindros en línea es el primero del mundo fabricado en serie que tiene el bloque fabricado con una combinación extremadamente ligera de magnesio y aluminio. En el caso del BMW 130i, esta innovadora tecnología del motor está combinada con un concepto automovilístico muy especial. La tracción posterior, el chasis de avanzada tecnología y la distribución equitativa del peso sobre los ejes son factores que redundan en una agilidad extraordinaria, impasible fidelidad a la trayectoria y gran precisión de la dirección. Otra innovación del BMW 130i consiste en su sistema de dirección activa*, una tecnología realmente revolucionaria.

El sistema DSC (control dinámico de estabilidad) de última generación también es nuevo, incluyendo funciones de frenado adicionales para garantizar un nivel aún mayor de confort y seguridad. El resultado de todas estas características se percibe a través de sensaciones que, al volante de un coche del segmento compacto, son únicas. El BMW 130i es el buque insignia de la Serie 1 de BMW, que está teniendo un éxito de ventas extraordinario. Las versiones con motores de gasolina de cuatro cilindros 116i, 118i y 120i y las variantes con motor diesel 118d y 120d han causado furor en el mercado gracias a las cualidades de su chasis, que permiten disfrutar al máximo de la conducción. Ahora, con el BMW 130i, continúa la exitosa historia de la Serie 1 de BMW, agregándose un capítulo realmente fascinante.

Un BMW genuino y una nueva experiencia de conducción en el segmento de los coches compactos

Los potentes motores y la tracción trasera permiten disfrutar al máximo de la conducción. Las cuatro puertas, el portón posterior de grandes dimensiones y el versátil habitáculo ofrecen un máximo nivel de funcionalidad.

Este concepto le confiere al BMW Serie 1 un carácter muy especial

Se trata del único coche del segmento que dispone de tracción trasera, una condición necesaria para disponer de las cualidades dinámicas que distinguen a un genuino BMW: extraordinario dinamismo, maniobrabilidad segura y tracción óptima en cualquier situación. Este concepto permite disfrutar al máximo de la conducción y con el nuevo BMW 130i esas sensaciones se multiplican.

Combinando motores potentes y tracción posterior en coches compactos, los ingenieros de BMW adquirieron ya hace casi cuarenta años la reputación de tener instinto para desarrollar automóviles que permiten disfrutar del placer de conducir. La fascinación de esa idea persiste. Y los medios técnicos para ponerla en práctica llegan a su culminación con el BMW 130i.

Con sus dimensiones exteriores compactas, el voladizo extremadamente reducido delante, su bajo peso, sus anchas vías y la mayor batalla del segmento (2,66 metros), el BMW 130i dispone de todas las condiciones necesarias para ser un automóvil ejemplarmente ágil. A ello se suma el ideal reparto de pesos entre ejes de casi 50 : 50. Este equilibrado y armonioso reparto redunda en una gran estabilidad al girar súbitamente el volante y, además, garantiza el aplomo de la trayectoria al tomar curvas a gran velocidad, porque las fuerzas centrífugas se reparten por igual entre los dos ejes.

El nuevo eje posterior de cinco brazos acentúa de modo óptimo el carácter deportivo del BMW 130i, contribuyendo a la finura de su reglaje y mejorando el confort de rodadura. La innovadora construcción con acero ligero proporciona una estructura sumamente rígida y procura un guiado muy preciso de las ruedas mediante sus barras rectas y los cortos brazos de palanca. También la construcción del eje delantero del BMW Serie 1 contribuye a realzar sus cualidades dinámicas. El eje delantero de columnas telescópicas con doble articulación inferior y barra estabilizadora es casi completamente de aluminio. A pesar de su bajo peso, se distingue por ser extremadamente rígido.

Las ventajas de esta innovadora tecnología del chasis se manifiestan especialmente en la forma de transmitir la potencia en las ruedas posteriores. El BMW Serie 1 es fiel a su trayectoria y su conducción es extremadamente precisa, incluso a altas velocidades. Su carácter deportivo se pone de manifiesto al reaccionar inmediatamente a los más mínimos movimientos del volante y del pedal del acelerador. El BMW Serie 1 no adolece de interferencias de la transmisión en la dirección, propia de los coches de tracción delantera. Por ello, el conductor percibe a través de la dirección unas informaciones muy precisas sobre el estado dinámico del coche y sobre las condiciones de la calzada.

La revolucionaria dirección activa de BMW, ahora también en la Serie 1

La dirección activa*, ofrecida por primera vez en este segmento automovilístico, permite conducir el BMW 130i con una facilidad y precisión hasta ahora desconocidas. En este sistema, la desmultiplicación de la dirección y su asistencia se adaptan automáticamente a la velocidad del coche. De esta manera, el coche puede conducirse con máxima precisión en cualquier curva, independientemente de la velocidad. Resulta más fácil efectuar maniobras a baja velocidad, por ejemplo al aparcar, ya que tienen que darse menos giros al volante. Al conducir a velocidades mayores, la dirección también resulta muy precisa, aunque con reacciones menos directas a medida que aumenta la velocidad.

El motor, excepcional no sólo en el segmento de coches compactos

El BMW Serie 1 se distingue por su carácter marcadamente activo. Su excepcional diseño consigue que las fascinantes sensaciones de estar al volante de un BMW ahora también se puedan experimentar en el segmento de los coches compactos. El nuevo BMW 130i crea una dimensión completamente nueva del dinamismo de la conducción. Resulta difícil describir la eficacia con que la potencia del motor se convierte en prestaciones impresionantes. Estas especiales cualidades del BMW 130i se explican por las bondades de un propulsor que en la categoría de los automóviles compactos marca un hito en términos de ingeniería de motores. El motor de seis cilindros en línea de 2.996 cc tiene 195 kW/265 CV y par máximo de 315 Nm a lo largo de una larga y alta cresta de la línea de las revoluciones del motor entre 2.500 y 4.000 r.p.m., datos que corresponden al propulsor más potente, eficiente y ligero de su tipo en el mercado, capaz de conjugar de modo ejemplar una rápida entrega de potencia, suavidad de funcionamiento y una gran economía.

El nuevo motor de seis cilindros en línea pesa tan sólo 161 kilogramos, con lo que es el más ligero del mundo en su categoría. La optimización del peso se consiguió recurriendo a una novedosa combinación de magnesio y aluminio. El magnesio pesa un 27 por ciento menos que el aluminio, por lo que su utilización permite ahorrar un peso considerable en comparación con las soluciones convencionales de fundición gris. El sistema de accionamiento de las válvulas totalmente variable (VALVETRONIC) con regulación continua de los árboles de levas (VANOS) de admisión y escape, redunda en un fascinante nivel de eficiencia. El sistema VALVETRONIC, integrado por primera vez en un motor de seis cilindros en línea, consigue respuestas más inmediatas y un aprovechamiento mucho más eficiente del combustible que los sistemas usuales con mariposas de admisión.

Así, cualquier toque del pedal del acelerador del BMW 130i se traduce de inmediato en dinamismo de conducción fácilmente dosificable. Además, los niveles de consumo y de gases de escape son mínimos considerando la potencia del motor. También la acústica del motor de seis cilindros merece una mención especial. El sistema de escape, desarrollado especialmente para este coche, tiene dos salidas cromadas y transforma cualquier movimiento del acelerador en un sonido profundo y deportivo, contribuyendo así a la fascinación del 130i.

La versión más nueva del motor de seis cilindros en línea de 3.000 cc de BMW es fiel expresión del alto nivel tecnológico de la marca. Es ejemplo y nivel de referencia para ingenieros de todo el mundo y, al mismo tiempo, corresponde a la solución ideal que exigen los clientes amantes de un estilo de conducción deportivo. Las extraordinarias cualidades del propulsor se aprovechan en diversas series de la gama de automóviles BMW. Montado en el BMW 630i Coupé, brilla por su gran potencia, suavidad y eficiencia.

En el BMW 530i, garantiza una combinación perfecta entre confort y dinamismo. En el BMW 330i, este motor ha conseguido aumentar el placer de conducir, marcando diferencias aún más claras en el correspondiente segmento.

La decisión en favor del montaje de este propulsor bajo el capó del BMW Serie 1 significó alcanzar niveles de conducción que difícilmente se expresan apropiadamente a través de los sobrios datos de las prestaciones. Aún así, los escuetos datos son, de por sí, impresionantes. El BMW 130i, equipado de serie con una caja de cambios manual de seis marchas, apenas necesita 6,1 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. Su velocidad punta es de 250 km/h con corte electrónico. A pesar de estas prestaciones, excepcionales en el segmento de los coches compactos, el BMW 130i tan sólo consume 9,2 litros a los 100 kilómetros.

Alto nivel de protección de los ocupantes

Gracias a la utilización de aceros altamente resistentes, la carrocería del BMW 130i es extremadamente rígida. Ello explica su gran agilidad y, además, garantiza que el coche mantenga fielmente su trayectoria y reaccione con seguridad incluso al efectuar maniobras rápidas. La carrocería soporta sobradamente el excepcional potencial dinámico del BMW 130i.

Más aún: la construcción básica dispone de amplias reservas de seguridad que, en situaciones especiales, ofrecen un alto nivel de protección a los ocupantes del coche. Los nuevos tipos de acero especialmente resistentes le confieren una extraordinaria rigidez a la carrocería del BMW Serie 1. Las fuerzas que inciden en ella en el caso de un choque, provocan una deformación programada gracias a un sofisticado sistema de largueros y travesaños.

De esta manera, la jaula del habitáculo casi no sufre deformaciones, con lo que los ocupantes se someten a esfuerzos mínimos. El conjunto de elementos de seguridad pasiva está formado por los cinturones de seguridad automáticos de tres puntos, los airbags frontales de dos fases, los airbags laterales delante y por los airbags de cortina a lo largo de las ventanillas laterales, que protegen las cabezas tanto a los pasajeros que viajan en los asientos delanteros como también a los que están sentados atrás.

Para activar y controlar los airbags, los pretensores y limitadores de tensión de los cinturones delanteros, se recurre a la tecnología de control más innovadora. Dependiendo de la intensidad y del tipo de impacto, se emiten las señales necesarias para activar selectivamente los elementos de protección. Ello significa que este control individual garantiza que sólo se activen los elementos de seguridad que efectivamente se necesitan. En caso de colisión, el borne de seguridad de la batería interrumpe el flujo de corriente y, a la vez, desactiva automáticamente la bomba de gasolina, desbloquea las cerraduras de las puertas, activa las luces intermitentes de emergencia y enciende las luces del habitáculo. El BMW Serie 1 ofrece otra novedad en este segmento de coches compactos: para que viajen los niños con seguridad, es posible montar hasta tres asientos para niños con anclaje tipo ISOFIX*. En caso de utilizarse con ese fin el asiento del acompañante, el airbag frontal correspon-diente se desactiva mediante un interruptor con llave. El BMW Serie 1 ya ha podido demostrar la calidad y la eficacia de sus sistemas de seguridad, ya que tras someterse a las duras pruebas de choque Euro-NCAP, obtuvo la máxima puntuación de cinco estrellas.

Nueva tecnología para la seguridad activa

La gran estabilidad de marcha que distingue al BMW Serie 1 es, a fin de cuentas, también un factor de seguridad. Pero siempre pueden surgir situaciones que superan los límites dinámicos del coche. El BMW Serie 1 está preparado para esos casos, disponiendo de tecnologías capaces de reducir considerablemente el peligro de accidentes. El sistema de control dinámico de la estabilidad (DSC) se ocupa de mantener la trayectoria deseada del coche en situaciones difíciles (por ejemplo, al esquivar algún obstáculo que surge de repente). Accionando independientemente los frenos de cada una de las ruedas, se evita que el coche derrape.

El BMW 130i es el único modelo de la Serie 1 de BMW que lleva la variante más nueva del sistema DSC. Esta nueva versión incluye funciones de frenado adicionales que permiten frenar en menos espacio y que, además, son capaces de mantener la trayectoria del coche al frenar en curvas, para lo que se distribuyen las fuerzas de los frenos según las circunstancias específicas.

Además, si la calzada está mojada, se aproximan ligeramente las pastillas a los discos en intervalos regulares de tiempo con el fin de secar los discos, por lo que cuando llueve no se produce retardo en la respuesta de los frenos. Además, el acercamiento preventivo automático de las pastillas de freno a los discos, cuando se retira bruscamente el pie del acelerados, acorta notablemente el tiempo de reacción. El sistema de frenado de emergencia (control dinámico de los frenos DBC) está integrado en todas las versiones del DSC. El sistema de control de frenado en curvas (CBC) y la distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBV) en función de la carga del coche, son funciones adicionales a los sistemas de control de la estabilidad del coche DSC y ABS. El sistema de control de tracción (ASC) regula el deslizamiento de las ruedas y procura siempre una capacidad de tracción suficiente sobre terrenos sueltos o resbaladizos.

Otra función complementaria del DSC de última generación evita que el coche ruede hacia atrás al iniciar la marcha cuesta arriba. Los conductores que prefieren un estilo de conducción más deportivo pueden activar la modalidad DTC (sistema de control dinámico de la tracción), incluida en el sistema DSC. El DTC permite un mayor deslizamiento de las ruedas.

Otro sistema de seguridad único en el segmento de los coches compactos, son los faros direccionales*, que ahora se estrenan en el BMW 130i y que también pueden montarse en todos los demás modelos de la Serie 1. Estos faros siguen los movimientos del volante de forma que al entrar en una curva giran correspondientemente para que el haz de luz se proyecte en ángulo y ofrecer así una mayor visibilidad. De esta manera, el conductor nota que la luz del coche le guía de forma segura en la curva.

Un sistema de frenos que tiene ventajas también para los que circulan detrás

El sistema de frenos del BMW 130i se distingue por su alto rendimiento y rotunda eficacia. Con discos de gran tamaño en las ruedas delanteras y traseras, el 130i consigue frenar mejor que todos los demás coches del segmento. Además, la fiabilidad aumenta gracias al sistema de indicación constante del desgaste de las pastillas. Los sensores detectan el estado de las pastillas y la unidad de control se encarga de procesar dichos datos e indica al conductor el kilometraje que falta para el siguiente cambio de las pastillas, considerando el estilo de conducción. Además, también se calcula el kilometraje restante correspondiente a otras piezas sujetas a desgaste y estos datos pueden consultarse en el monitor en color de grandes dimensiones*, montado en la parte superior del salpicadero, o en la pantalla del ordenador de a bordo, situada entre el velocímetro y el cuentarrevoluciones.

El BMW 130i tiene, al igual que las variantes con motores de cuatro cilindros de la serie, luces de freno de superficie variable de dos etapas, una novedad en el segmento de los coches compactos. La finalidad de esta innovación tecnológica de BMW consiste en evitar choques en cadena. Si el conductor del BMW 130i frena con normalidad, la intensidad de la luz de freno también es normal. Al pisar el freno a tope o cuando se activa el ABS, automáticamente se enciende una superficie adicional en las luces de freno. Así se obtiene una señal luminosa más intensa, por lo que los conductores que van detrás también tienden a frenar con más fuerza.

Confort de mandos propio del más alto segmento automovilístico

El sistema de mando iDrive* es único en el segmento de los coches compactos y también es ejemplar para coches de segmentos superiores. Este sistema de mando está incluido de serie si el cliente adquiere uno de los sistemas de navegación. Simplemente pulsando, girando y desplazando el mando de control («controller») que se encuentra en la consola central, es posible elegir y activar todas las funciones secundarias, de confort y de regulación del coche. El menú, de óptima estructura, aparece en una pantalla de control de gran tamaño que se encuentra en la parte superior de la consola central. Las funciones que se utilizan con frecuencia (por ejemplo, la calefacción y el aire acondicionado), se activan mediante interruptores adicionales que se encuentran en la consola central. Otras funciones especialmente relevantes pueden controlarse utilizando las teclas multifunción que se encuentran en el volante. La clara y ergonómica estructura de los mandos, dividida en una zona de conducción y en otra de confort, y la gran calidad en todos los detalles le confieren al BMW 130i un carácter especialmente distinguido, acorde con las expectativas generadas por un automóvil selecto. Opcionalmente, muchas funciones del coche también pueden activarse mediante órdenes por voz*.

El habitáculo: más funcional que en cualquier otro coche deportivo

El conductor de un BMW 130i puede compartir la fascinación de un coche deportivo con hasta cuatro personas más. Además del gran confort que ofrecen los asientos, el BMW 130i también tiene un maletero muy espacioso para ser un coche tan potente y deportivo. Con su banqueta posterior abatible y un volumen de maletero de 330 litros que, dependiendo de la posición de los asientos, puede llegar a ser de 1.150 litros, este automóvil de cinco puertas es perfectamente capaz de transportar objetos voluminosos. El portón del maletero se abre hacia arriba y su parte inferior llega hasta una altura de 1,80 metros, para facilitar la carga del maletero. El portón se desbloquea con el mando a distancia o con la manecilla que lleva el emblema de BMW. La carga útil de hasta 500 kilogramos y la gran versatilidad del maletero contribuyen a aumentar su utilidad práctica, así como también los numerosos vanos portaobjetos, el piso doble del maletero y el enchufe eléctrico.

El BMW 130i dispone de una red de separación* para evitar que el equipaje se desplace hacia adelante en una eventual frenada de emergencia, evitando el peligro que supondría para los ocupantes.

En el habitáculo de BMW 130i se combinan de modo excepcional las características funcionales, confortables y deportivas. Los asientos ofrecen confort duradero y sujeción segura. Estos asientos, combinados con la columna de la dirección regulable en sentido horizontal y vertical, permiten encontrar siempre la postura ideal gracias a sus múltiples posibilidades de regulación, apropiadas para personas especialmente grandes o pequeñas. La disposición de los pedales del acelerador, del freno y del embrague es única en los coches de este segmento. Dado que el motor del 130i está montado longitudinalmente, ha sido posible colocar los pedales de modo centrado en relación con el asiento del conductor, a diferencia de los coches con motor transversal, que suelen tener los pedales desplazados ligeramente hacia la derecha.

En estas circunstancias resulta sencillo encontrar la postura óptima para conducir deportivamente trayectos largos de forma relajada al volante de un BMW 130i. Opcionalmente se puede adquirir un apoyo lumbar* con regulación en cuatro posiciones. Un equipamiento que hasta ahora sólo se ofrecía en coches especialmente deportivos de segmentos superiores es el sistema neumático de regulación del ancho del respaldo de los asientos deportivos*. Con él, basta pulsar un botón para conseguir regular el ancho del respaldo de forma que la sujeción lateral resulte óptima.

Soluciones de avanzada tecnología y máxima seguridad

El acceso de confort* le permite al conductor arrancar el motor de su BMW 130i sin sacar el mando a distancia del bolsillo. Basta que se acerque al coche, y el mando transmite una señal de identificación. Al accionar la manecilla, las puertas se desbloquean automáticamente. A continuación no hay más que pulsar el botón de arranque para que se ponga en marcha el motor. La iluminación* de la zona alrededor de las puertas es única en el segmento de los coches compactos. En el caso del BMW 130i, esta función está coordinada con el funcionamiento de la luz de habitáculo.

Al desbloquearse las puertas, las luces de diodos luminosos, integradas en la parte inferior de las manecillas exteriores de las puertas, iluminan el suelo en la zona de acceso al coche.

Los sistemas de audio que se ofrecen para el BMW Serie 1 son de los que mejor sonido ofrecen en su categoría. Las guindas a estos sistemas de sonido son los voluminosos altavoces de graves montados bajo los asientos delanteros, y el sistema LOGIC 7. El BMW 130i lleva de serie la radio Business con lector de CD. El equipo de entretenimiento del BMW Serie 1 puede ampliarse con los sistemas de navegación* de gran calidad, interface Bluetooth* para teléfonos móviles y servicio telemático BMW Assist* que incluye acceso a Internet*. De este modo, el BMW Serie 1 ocupa también en este sector un lugar privilegiado en el segmento de los coches compactos.

El control permanente del estado de la batería contribuye a aumentar el nivel de fiabilidad del BMW 130i. En el momento en que el sensor del nivel de carga de la batería detecta que la batería tiene poca carga, se reduce la intensidad del consumo de corriente de diversos elementos de confort.

De esta manera, se puede asegurar que la batería siempre será capaz de poner en marcha el motor.

Sentarse al volante del BMW 130i es empezar a disfrutar. La memorización de los ajustes del coche en cada mando a distancia contribuye a aumentar el confort. Concretamente, un BMW de la Serie 1 es capaz de «reconocer» hasta tres usuarios diferentes por sus mandos, activando de inmediato los ajustes respectivos. Así, cuando el conductor se sienta al volante del BMW 130i, diversas funciones ya se han ajustado automáticamente a sus preferencias personales. El mando memoriza de forma automática los últimos ajustes del sistema de audio (tono, volumen, emisoras memorizadas) y del climatizador (temperatura y distribución del flujo de aire), además de la posición de los asientos regulables eléctricamente* y de los espejos retrovisores.

Es posible personalizar el BMW 130i hasta ocho días antes del inicio de su fabricación

El BMW 130i es un coche muy especial gracias a sus excepcionales características. Además, la gran cantidad de colores de carrocería, tapicerías y líneas de equipamiento interior, junto con su amplia gama de equipamientos opcionales &endash; inusuales en el segmento de los coches compactos &endash;, ofrecen muchas posibilidades de elección. La personalización de un BMW casi no conoce límites. Lo mismo se aplica al BMW 130i, que no es un coche que se fabrique en grandes series con determinados equipamientos fijos y sin dejar posibilidad de elegir opciones. Más bien es un automóvil que siempre se fabrica sobre pedido y exactamente de acuerdo con los deseos de cada cliente. Es casi imposible que en un año se fabriquen dos BMW 130i exactamente iguales.

Para permitir tales posibilidades de personalización es indispensable disponer de un sofisticado sistema de logística. En el BMW Group se ha desarrollado un sistema de fabricación que consigue alcanzar un máximo nivel de fiabilidad y que, a la vez, permite proceder de una forma muy versátil antes y durante la fabricación. Con el proceso de producción y ventas orientado hacia el cliente (KOVP, según las siglas en alemán) se consigue una coordinación perfecta entre cada una de las fases del proceso de ventas y fabricación.

Esto supone importantes ventajas para el cliente, que puede modificar el equipamiento de su coche hasta ocho días antes del inicio de su fabricación.