LANCIA EN EL SALÓN DEL AUTOMÓVIL DE GINEBRA

Ginebra, 28 de febrero de 2006

Lancia celebra sus 100 años de historia

Con el 76° Salón de Ginebra se abren oficialmente las celebraciones para el centenario de Lancia. Una extraordinaria meta compartida con un restringido número de Casas automovilísticas y para la que la marca ha realizado un stand donde conviven perfectamente el mundo del diseño, de la moda y del cine, tres ámbitos que este año contarán con la presencia de la marca en importantes iniciativas en vistas de su Centenario.

Como demuestran, por ejemplo, la participación de Lancia tanto en el próximo Festival de Cine de Venecia en calidad de Patrocinador Principal; como en el evento "Moda Milano" con una flota de cien Ypsilon personalizados para la ocasión y puestos a disposición de las modelos que participen en los desfiles programados en febrero, junio y septiembre. Por último, el mundo del diseño está representado por el "bicolor", peculiaridad estética que desde siempre caracteriza los modelos Lancia.

El stand preparado en Ginebra celebra los 100 años de la marca mediante una sugestiva exposición, alternando automóviles históricos con nuevas versiones de la gama actual y proyectando en las pantallas películas de época y anuncios de los últimos modelos. Todo ello con el objetivo de dar a conocer al gran público tanto su historia legendaria &endash; hecha de automóviles y de diseñadores, carreras y motores que han marcado el progreso tecnológico y los acontecimientos deportivos del siglo XX &endash; como su clara voluntad de jugar un papel protagonista en el futuro. Ésta es la mejor demostración de la vitalidad de una Casa que en un siglo de historia ha conseguido mantener su propia identidad de fabricante de automóviles que combinen confort y elegancia con tecnología de vanguardia. Y con el mismo espíritu y objetivo, Lancia afrontará los próximos años proponiendo continuas y preciadas novedades automovilísticas.

En el Salón de Ginebra se exhibe el modelo Lancia Ypsilon MOMO Design que confirma su clara connotación deportiva, pero al mismo tiempo "fashion". De hecho, nace de la colaboración entre Lancia y el Centro Stile MomoDesign que comparten la innovación en el diseño, el uso de los materiales de vanguardia y el cuidado por los detalles.

También por el stand Lancia "desfila" un show-car, basado en el Ypsilon, personalizado con el logotipo del evento Moda Milano y "vestido" con una carrocería negra muy elegante. En concreto, a través de un juego de luces y contrastes inspirados en el mundo del diseño de moda, el ejemplar se caracteriza por una preciosa Alcantara que, con gran elegancia, se combina con una suave y elegante piel negra. En otras palabras, el Lancia Ypsilon Moda Milano es un auténtico "jefe de la alta costura" creado por el Centro Stile Lancia con la colaboración de algunos diseñadores de moda y realizado gracias a la colaboración con las marcas Alcantara, Crystal Label y AT+T. Un producto único y con una imagen "audaz", que podría asumir futuros desarrollos.

Bajo los focos de la muestra se encuentran los dos automóviles Centenario, Musa e Ypsilon, con los que la marca rinde homenaje a su mejor tradición - la misma que todavía hoy guía a sus diseñadores y proyectistas en su trabajo diario &endash; y también a su natural vocación de ser siempre la primera en materia de equipamientos, mecánica y propulsores. En este sentido, por tanto, la exclusiva "personalización" Centenario - que prevé la inconfundible carrocería bicolor y el original logotipo conmemorativo en el montante &endash; combina con la tecnología más sofisticada de los compactos Musa e Ypsilon: desde el revolucionario 1.3 Multijet (nombrado "motor de 2005") hasta el innovador cambio DFN y desde el techo de grandes dimensiones Gran Luce hasta el equipo de sonido Bose®.

Además, en ambos modelos destaca el original logotipo del Centenario: el número 1 está seguido por el "ƒ" que recuerda tanto el doble cero como el símbolo de infinito. Por tanto, se trata de una fuerte seña que contiene en sí misma el pasado, el presente y el futuro; porque celebrar un siglo de vida no es una evocación a la nostalgia, sino un punto de partida hacia nuevos retos, como demuestra el stand montado en Ginebra, lleno de novedades automovilísticas y, al mismo tiempo, "orgullosamente" evocador.

Asimismo, la pintura bicolor, peculiaridad de los grandes automóviles del pasado, vuelve a los últimos modelos Lancia a través de un largo proceso de pintado: es decir, lo que antes era un elemento "artesanal" destinado a una minoría, ahora Lancia también lo ofrece en sus "pequeños buques insignia" Musa e Ypsilon. Gracias al patrimonio de valores grabados en sus genes, Lancia se muestra más favorita que otros en la capacidad de satisfacer las necesidades de un cliente interesado en la tecnología, pero que conoce el valor de la tradición, que pide "sustancia de producto", pero también exclusividad y prestigio.

Pero la unión entre "elegancia e innovación" encuentra su máxima expresión automovilística en el Lancia Thesis, el buque insignia con el que la Marca interpreta el tema la gran berlina de prestigio según sus cromosomas. Que son los de una artesanalidad típicamente italiana y de la capacidad de dar un nuevo giro a la técnica más avanzada. Por ejemplo, en el bienestar que aseguran materiales de calidad utilizados no sólo por su aspecto estético, sino también por las reacciones sensoriales que saben ofrecer. O bien, en una aproximación más evolucionada con la tecnología informática y telemática, que a bordo del Lancia Thesis satisface de inmediato los deseos de los ocupantes, porque es el automóvil el que se adapta al hombre, y no al revés.

El Lancia Thesis está destinado a la clientela más exigente del mercado, a aquellos clientes que, incluso cuando no están sentados al volante quieren mantener el dominio absoluto del confort y de las actividades de a bordo: desde la disposición del espacio interior hasta la temperatura, desde el uso &endash; por trabajo o por placer &endash; de los dispositivos de comunicación con el mundo exterior hasta el acceso a los medios de comunicación.

En Ginebra, el publico puede admirar la última evolución de este modelo que propone un nuevo motor 2.4 Multijet de 185 CV, interiores inéditos todavía más refinados y originales detalles exteriores.

Coherente con el contexto "vintage" del stand, Lancia expone cuatro extraordinarios automóviles históricos que recuerdan las numerosas etapas de la larga y gloriosa historia de la Marca: Beta Torpedo 15 HP, Aurelia GT B24 spider, Fulvia Coupè 1.2 (primera serie) y Delta HF integral EVO Martini gr.4. Los mismos automóviles han sido inmortalizados por Fulvio Bonavia, uno de los fotógrafos italianos más famosos, que ha realizado el calendario "1906-2006: Érase una vezŠ" donde se mezcla un siglo de creaciones automovilísticas Lancia con el mundo de los cuentos.

Siguiendo el binomio "cine y moda", a través del cual se desarrolla el stand Lancia, se ha destinado un área a las películas y a los objetos de diseño que nos transportan a la época de la "Dolce vita", cuando los "paparazzi" de Federico Fellini eran los protagonistas de las locas noches romanas, preparados para "robar" imágenes, historias y sensaciones para vender a los periódicos. Nos encontramos a finales de los años 50 y Roma es la capital del cine y de la jet-set internacional: Via Veneto rebosa de vida, los locales chic y los hoteles de lujo son meta de actores y escritores, mientras que políticos y personalidades VIP se dan cita en las mesas de los cafés de moda. Un caleidoscopio de lenguas y música, perfumes y colores. Y en las salas cinematográficas corre veloz el mítico Lancia Aurelia B24 con Vittorio Gassman al volante, en la película de Dino Risi La escapada (Il Sorpasso, 1962). Además, los años cincuenta representaron un periodo irrepetible incluso para la historia del automóvil. Entre las casas fabricantes, Lancia es la protagonista indiscutible por la clase, elegancia y deportividad de sus modelos. Éstos se llaman Ardea, Aurelia y Appia, y circulan por las carreteras de Europa con estilo, refinamiento y sensualidad: como auténticas estrellas en el escenario.

Pero los años de la "Dolce vita" son también aquellos en los que la moda italiana empieza a ser conocida en todo el mundo. Lo que hoy se conoce como "Italian Glamour" nace precisamente en esa época, cuando se mezclan de manera indisoluble la estética de la vida cotidiana, la calidad de los alimentos y del vino, el gusto, la fantasía y el "saber vivir". Pero, sobre todo, la clase, el encanto y la elegancia. La misma elegancia italiana, baluarte y valor fundamental de la filosofía de Lancia, que vuelve a estar presente en sus últimas realizaciones.

El mejor ejemplo del "arte de vivir italiano" es el Lancia Phedra Emblema que en Ginebra se propone en la versión de 6 plazas y equipado con el potente 2.2 JTD de 128 CV. Exhibido al lado de los dos modelos "personalizados" Centenario, el prestigioso monovolumen está "vestido" con un elegante y sofisticado Gris Rossini, que encuentra la combinación justa en el interior, donde destaca un elegante revestimiento en piel beige. Además, el modelo se caracteriza por el ambiente interior acolchado, agradable a la vista y al tacto, cuidado en los más mínimos detalles y preparado para alojar cómodamente a varias personas; está equipado con una serie de dispositivos de seguridad (en 2004 consiguió las 5 estrellas Euro NCAP), de confort y telemática que lo sitúan en la cima de su categoría. Mucho confort y refinamiento estilístico, pero también prestaciones en la cima de su segmento. Todo ello gracias a los propulsores 2.0 JTD 16v de 108 CV (también con cambio automático hidráulico) y 2.2 JTD 16v de 128 CV, un motor turbodiesel particularmente vivaz, capaz de garantizar en cualquier situación una conducción divertida combinada con una elevada economía de funcionamiento.

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