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Barcelona, 4 de septiembre de 2006 Una noticia surgida sobre el consumo de vino en cenas y comidas en restaurantes es indicativa de un cambio de hábitos en los modos de beber y también en los de conducir. En una cena de dos, muchas veces no se termina la botella, y se ofrece poder llevar el resto a casa. Estos cambios de estilo tienen un gran calado en el comportamiento humano que también se trasladan a la manera de entender y moverse en la calle y carretera. Al circular por las vías uno se percata de que hay menos "4 ruedas" nerviosos en exceso. Hay mayor contención en las velocidades y por tanto los rápidos no arrastran tan fácilmente a otros a pasarse. Estamos, como grupo de conductores, ayudándonos a domar las prisas. La puesta en marcha del permiso por puntos ayuda a afianzar un hecho que ha empezado hace ya unos años con los primeros descensos en las velocidades punta y velocidades media. Estos buenos resultados se debieron a los rádares. Ahora encontramos una cuádruple actuación:
Faltan más actuaciones, sobre todo en las intersecciones - en los puntos donde uno debe ceder el paso. En primer lugar, y especialmente en la movilidad urbana, hay que reforzar la idea de respeto al peatón y a los que conducen vehículos de dos ruedas. Estas personas están muy expuestas a las embestidas de las personas que utilizan vehículos mayores, más pesados y de 4 o más ruedas. Es necesario que los responsables municipales tomen muy en serio este problema y que envíen las denuncias que puedan significar pérdidas de puntos en el carné, al gran administrador de permisos: la DGT. En Barcelona, tanto el actual alcalde como el próximo, han hecho un trabajo importante para mejorar la protección de los más desprotegidos en la movilidad. Falta mucho, pero el deseo de P(A)T es ver avanzar el cambio en la movilidad urbana: más prioridad en la protección de la integridad física del ciudadano en la calle y menos prioridad al paso rápido de vehículos de 4 ruedas. Esperemos que lleguen sanos y salvos de vuelta de vacaciones y que tras el verano y en otoño dejen descansar el coche, recomendándole así mismo que haga ejercicio para mantenerse en forma, andando. Ole Thorson |
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