AHORA LOS DISCOS DE FRENO BOSCH SE FABRICAN EN EUROPA

Madrid, 12 de septiembre de 2006

  • Potencia de frenada óptima y duradera gracias a los elevados estándares de fabricación y la gran calidad de los materiales utilizados
  • Acero templado de alta calidad para un comportamiento fiable durante la frenada
  • Discos con un elevado contenido en carbono para una óptima conducción del calor
  • Mantenimiento de las bajas tolerancias dimensionales

Tras la adquisición de la empresa Buderus, en enero de 2006, Bosch dispone ahora de su propia planta de producción en Europa de discos de freno para el primer equipamiento de automoción. El inicio de producción en esta nueva planta en combinación con la de sus fábricas en EE.UU. y Brasil, significa que, en todo el mundo, Bosch produce ahora más de 30 millones de discos de freno para equipos originales. Con una cuota de equipamiento original de aproximadamente el 15%, Bosch es el fabricante líder en Europa de este componente clave del sistema de freno. Además, la producción interna para el mercado del recambio está en continua expansión. Para ello, se está utilizando el elevado nivel de experiencia en fabricación que Buderus posee en el campo de los equipos originales enriquecida por Bosch en el sector del recambio. Ello significa que los talleres de vehículos y sus clientes se beneficiarán directamente de la experiencia en equipos originales. Actualmente, el taller tiene alrededor de 900 números de piezas en la gama de discos de frenos Bosch, con una cobertura del 96% del mercado europeo.

Como componentes de seguridad de un vehículo, sometidos a enormes tensiones, incluida una fluctuación extrema de la temperatura, los discos de freno tienen que cumplir unas condiciones muy estrictas. Por esta razón, Bosch insiste en materiales de alta calidad y procesos de fabricación muy precisos. El principal material utilizado en los discos de freno -tanto para discos sólidos como ventilados- es el acero templado. Bosch sólo utiliza material de la más alta calidad, que normalmente contiene aleaciones de molibdeno, cobre, cromo o titanio, caracterizadas por una estructura muy uniforme sin bolsas de aire o tensiones. De esta manera se evitan los desagradables temblores y chirridos procedentes de los discos de freno. Los discos de freno originales Bosch también se caracterizan por una elevada conductividad de la temperatura y un bajo potencial termoeléctrico, así como unas óptimas propiedades de humidificación. El material está ampliamente protegido contra las fisuras por cambios fuertes de temperatura. Para los vehículos con motores más potentes, también disponemos de frenos de disco fabricado en fundición con un alto contenido en carbono; este material presenta una mejor conducción del calor generado durante la frenada. Bosch ofrece la mayor grama disponible en el mercado.

Los discos de freno están sometidos a tensiones extremas. Esta es la razón por la cual Bosch no escatima nada en el proceso de fabricación. Gracias a la extensa experiencia en fundición de metales, Bosch produce discos de freno con un nivel de tolerancia mínimo frente desequilibrios laterales y desigualdades de grosor. Ello permite un efecto de frenado suave y duradero durante toda la vida útil del disco.

Cuando se trata de fabricación de discos de freno, Bosch no deja nada al azar. Como productor de metales fundidos, Bosch puede aplicar sus amplios conocimientos especialistas en fases tan iniciales como la de selección del material. A continuación, en el centro de desarrollo de Bosch se elaboran soluciones específicas para cada tipo de vehículo. Finalmente, los últimos procesos de revisión y comprobación se aplican durante la fabricación para garantizar que se mantienen los bajos índices de tolerancia establecidos.

Incluso los discos de freno de alta tecnología producidos por Bosch no duran para siempre sino que están sometidos a desgaste. Cuando, por consecuencia del desgaste, los discos alcanzan el grosor mínimo, hay que cambiarlos. En general, el cambio de disco de frenos suele ser necesario a los dos cambios de pastillas de freno. Se tienen que cambiar los dos discos de cada eje, aunque uno de los dos todavía no haya llegado al grosor mínimo.

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