RENAULT SE IMPLICA EN LA ORGANIZACIÓN DE FILIALES DE RECICLADO

Madrid, 26 de octubre 2006

El eco diseño, que consiste en reducir los impactos ecológicos del vehículo desde su concepción en cada etapa de su vida, es una característica estructuralmente organizada. Como complemento al trabajo en la reducción de impactos de fabricación, emisiones contaminantes, emisiones de gas con efecto invernadero y de ruido, Renault emprendió hace años la tarea de concebir sus vehículos con un 95% de su masa reutilizable en una segunda vida.

Con la entrada en vigor de la Directiva europea de 18 de septiembre de 2000, Renault puso a punto con todos los actores implicados, unas filiales de tratamiento de Vehículos Fuera de Uso (Vehicules Hors Usage = VHU) para permitir reducir la producción de desechos surgidos del sector automóvil, favoreciendo por otra parte la reutilización de piezas y el reciclado de materias.

Diseño ecológico de cara al reciclado

A través de su característica de concepción ecológica, Renault integra sistemáticamente la protección del medio ambiente en el corazón de la concepción de sus vehículos y de sus órganos mecánicos. Los diseñadores de Renault, así como los proveedores están implicados en los proyectos de diseño para reducir los impactos ecológicos que genera el vehículo a todo lo largo de su ciclo de vida. Renault concibe así los elementos de sus vehículos con vistas a un triple objetivo de medio ambiente: mejorar el reciclado en fin de vida, controlar las sustancias presentes en los materiales utilizados e integrar los materiales reciclados. Este objetivo permite a Renault diseñar vehículos en los que el 95% de su masa sean reciclables después del lanzamiento del nuevo Renault Mégane en 2002.

El tablero de bordo de Modus ilustra perfectamente esta circunstancia sistematizada por Renault. Este elemento integra la mayor cantidad de materia reciclada usada en una pieza de plástico en la industria del automóvil de 4 kilogramos, en otras palabras, la mitad de su peso total. Ha sido concebida conjuntamente por la Dirección de Ingeniería Vehículo de Renault y el proveedor de equipamientos Visteon y con la colaboración del reciclador C2P para la realización de una materia reciclada específica. En total, Modus integra casi 18 kg. de materia plástica reciclada en diferentes elementos del vehículo como las pantallas de los pasos de rueda, el armazón bajo motor, carenados del tren trasero y de la rueda de repuesto. La excelente tasa de reciclabilidad del tablero de bordo de Modus descansa sobre la utilización de materiales como el polipropileno, cuya filial de reciclado ofrece una gran capacidad y una excelente fiabilidad. Además de su diseño, Renault y Visteon han privilegiado asimismo el recurso a materiales homogéneos (misma familia química) con el fin de simplificar su reutilización como materia prima. En cada pieza se inscriben los materiales que la componen. Renault ha sido recompensado en 2005 por el Ministerio de Ecología y Desarrollo durable por el diseño ecológico de esta pieza.

Renault asimismo tiene en cuenta el reciclado desde el diseño de los vehículos a través de varios aspectos:

  • la facilidad para el desmontaje de los componentes como las baterías, por ejemplo y la capacidad de vaciar completa y rápidamente los depósitos que contienen diferentes fluidos (líquidos de freno, lava parabrisas, etc)
  • la preferencia para las piezas constitutivas de materiales homogéneos o compatibles entre ellos, como los paragolpes y la selección de materiales con un potencial de reciclabilidad superior
  • la constitución de una documentación técnica necesaria para los desguazadores que les es transmitida de manera gratuita en un CD Rom del consorcio europeo IDIS en el que figuran la relación de piezas a desmontar, constitución de materiales, útiles a emplear, etc.
  • La puesta a punto de un equipo específico de reciclado que trabaja de manera conjunta con los diseñadores en la búsqueda de objetivos de reciclabilidad.

El reciclado de los vehículos fuera de uso

Con un parque estimado en 8 millones de vehículos retirados por año en Europa de los que 1 millón son de la marca Renault, la empresa ha emprendido desde hace unos diez años, una política de reciclado que contribuye a economizar los recursos naturales y a disminuir los desechos. La Directiva del 18 de septiembre de 2000 incorporada al derecho francés por decreto del 1º de agosto de 2003 y desarrollada reglamentariamente en mayo de 2006, favorece así tres tipos de valoraciones: el reempleo de piezas (Renault ha desarrollado desde hace bastante tiempo una oferta de cambio estándar), el reciclado de materiales (metales y plásticos) y la valoración energética que permite reemplazar los recursos petroleros.

Desde el 1 de enero de 2006, los VFU deben estar valorados en un 85% de su peso, en el cual, un mínimo del 80% lo será en reutilización de piezas o en reciclado de materias y el resto, en valoración energética. En 2015, esta obligación se elevará al 95% con un 85% de piezas y materias y un 10% de los desechos energéticos

Renault ha participado activamente en la aplicación de esta directiva en cada uno de los países en relación con los operadores económicos y las administraciones, muy particularmente en Francia.

Renault ha contribuido igualmente con los desguazadores en la puesta a punto de una recogida en forma de contrato en la mayoría de los países europeos y más particularmente por la puesta en marcha de centros en cada prefectura de Francia.

Hasta finales de 2005, Renault ha asegurado el pilotaje del consorcio europeo IDIS tomando parte en la puesta a punto de la comunicación técnica hacia los operarios.

Renault prosigue en la actualidad su colaboración con operadores (desguazadores, recicladores y proveedores) hacia el desarrollo de estas filiales.

Etapas en la actuación del reciclado de vehículos en fase de desguace

Está bien claro que la valoración de los VFU implica un trabajo común y de responsabilidades compartidas entre los actores del ciclo de vida del automóvil para crear circuitos de calificación técnica y económicamente viables.

  • Primera etapa:

    Se sitúa en el desguace, lo más próximo al cliente, lo que implica una red relativamente densa. La Directiva exige la puesta en marcha de un nuevo proceso no técnico denominado la "desmatriculación". El objetivo consiste en asegurarse un seguimiento completo de los vehículos en fin de vida. No obstante, la destrucción de la carta gris (documentación variable en cada país) no puede llevarse a cabo más que a partir de que se extienda el certificado de aceptación por parte del desguazador, que se completa 15 días después por el certificado de destrucción del vehículo. Este nuevo proceso es esencial y tiene como misión, garantizar que la totalidad de los vehículos en fin de vida sean tratados por una filial adecuada. En la actualidad, en Francia existen 600 instalaciones de este tipo.

  • Segunda etapa:

    El desguazador asegura el cumplimiento de las normas de seguridad (activado de airbags, por ejemplo) y la descontaminación del vehículo mediante la extracción de elementos contaminantes (carburante, aceite, fluidos de refrigeración o de climatización, batería, etc). Una vez descontaminado el VFU se convierte en un desecho "banal", lo que significa un menor grado de compromiso.

  • Tercera etapa:

    Las piezas reutilizables, son desmontadas. Se utilizarán como piezas de ocasión o componentes para renovación. Los materiales valorizables (neumáticos, paragolpes, componentes plásticos, etc) se clasifican por familias de materiales para ser reutilizados o reciclados.

  • Cuarta etapa:

    Se tritura la carrocería del vehículo y se clasifican los restos por tipo de materiales (aceros, materiales no férricos, etc). Los residuos del triturado se clasifican para recuperar las fracciones que podrían ser calificadas como materiales (plásticos) o como energía (mezcla de materiales orgánicos). Los residuos inexplotables se sitúan en los centros de tratamiento técnico (enterrado).

El objetivo industrial es el de mejorar la eficacia de los procesos de un triple triturado con el fin de permitir un desarrollo de la tecnología sobre una base económicamente rentable.

Reciclar permite dar una segunda vida a través de un nuevo uso. A título de ejemplo, el plomo de las baterías se vuelve a utilizar en otras baterías, los aceites de vaciado son tratados para ser utilizados como combustible, el caucho de los neumáticos puede formar parte de paredes anti ruido o servir como fuente de energía, el cristal puede reconvertirse en fibra de vidrio, el acero puede ser reutilizado en usos industriales o en las actividades de construcción y el aluminio puede servir para fabricar nuevas llantas o motores.

Para aumentar la tasa de reciclado por encima del 85%, la implicación de los proveedores de componentes Renault es esencial. Ya sea en los vehículos nuevos como en los que se están diseñando, Renault ha solicitado a sus proveedores, participar en la creación de filiales de igual manera que los proveedores están implicados en aspectos económicos y en calidad de producción.

En materia de tasa de reciclado, se puede considerar hoy día que una media del 75 % del peso de los vehículos está constituido por metales férricos y no férricos recuperados en gran parte en los desguazadores, el 10% restante se dividen en dos mitades. La primera entre la descontaminación y los componentes y la otra mitad por la materia desmontada en los trituradores.

La implicación de la red comercial en el tratamiento de los VFU

Los Vehículos Fuera de Uso pueden tener cuatro orígenes diferentes: aseguradoras, particulares, la administración y la red comercial.

Cuando se compra un vehículo nuevo, el VFU que es adquirido por la red comercial de Renault (planes de renovación como el plan español Prever, por ejemplo) se dirigen hacia los organismos que aseguran su recepción y tratamiento. En Francia, cada año se reciben de esta manera unos 25.000 VFU. En 2005, Renault puso a punto cuatro contratos con diferentes organismos que aseguraban el tratamiento a los VFU recogidos en la red (2 trituradoras y 2 desguazadores asociados a empresas industriales de desechos).

La red comercial está implicada progresivamente en tres niveles:

  • entrega de los VFU en el punto de recogida
  • explicación al cliente de los puntos de colecta
  • puesta a punto de contratos de colecta y de tratamiento para el conjunto de productos y piezas depositadas tras las reparaciones.

En este punto, en Europa hay que mencionar que no menos de un millón de baterías, 600.000 paragolpes en polipropileno y 100.000 catalizadores salen cada año de los talleres de la red Renault. Con el fin de tratar estos "Productos Fuera de Uso" (PFU), Renault organiza una filial de tratamiento con recicladores que los transforman en materia prima y en equipamientos que los utilizan para fabricar nuevas piezas.

Cambio estándar

El cambio estándar tiene en cuenta asimismo la Directiva europea sobre el tratamiento de los VFU y es una parte integrante de la política de reciclado en Renault.

Las piezas utilizadas son recogidas por el fabricante en su red comercial, enviadas al almacén de piezas de recambio de Flins y renovadas en las instalaciones del grupo. Los motores se renuevan en las instalaciones de Choisy le Roi en la región parisina y las cajas de velocidades hacen lo propio en la factoría mecánica de Ruitz en Francia o en los proveedores según las prescripciones del fabricante. Renault trabaja en asociación con 20 instalaciones de renovadores en Europa, Turquía y Marruecos.

La renovación se lleva a cabo según un proceso industrial que comprende el completo desmontaje, envío, renovación y reemplazo de las piezas necesarias, reemplazando sistemáticamente las piezas desgastadas por piezas nuevas de origen, limpieza, montaje y control final.

El cambio estándar permite proponer a los poseedores de vehículos antiguos de la marca Renault, piezas de recambio renovadas a coste inferior (de entre un 30 a un 50% inferior al precio de las piezas nuevas correspondientes) y reducir al mínimo la inmovilización del vehículo. El comprador tipo de un órgano de cambio estándar, posee un vehículo con al menos 7 años de antigüedad y ha recorrido una media de 100.000 kms.

La gama de piezas en cambio estándar Renault se abre a lo ancho de 2.600 variantes que cubren 14 familias de productos mecánicos: motores, culatas, motores de arranque, alternadores, cajas de velocidades mecánicas, automáticas, bombas de inyección, turbocompresores, radiadores, embragues, transmisiones, direcciones, pinzas de freno y compresores de climatización. Comienza a enriquecerse con nuevas familias de piezas electrónicas con los sistemas de navegación.

El cambio estándar, finalmente, dispone de las mismas exigencias de calidad que una pieza de origen Renault y se beneficia de una garantía de 12 meses sin límite kilométrico.

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