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Madrid, 22 de marzo de 2007 Tal como sucede con un cambio de modelos, también la presentación de una nueva generación de motores de BMW despierta grandes expectativas. Un motor nuevo debe ser mejor en numerosos aspectos. En BMW, ese progreso está claramente definido. Considerando la meta del dinamismo eficiente, se describen las propiedades que contribuyen a aumentar el placer de conducir y, al mismo tiempo, consiguen reducir el consumo y, por lo tanto, optimizar la emisión de gases. De acuerdo con estos criterios, cada nuevo propulsor debe ser más ligero, más potente y, al mismo tiempo, más económico que el correspondiente motor antecesor. El liderazgo tecnológico que reconocidamente tiene BMW en el sector de fabricación de motores se debe, no en vano, a su capacidad de anular, una y otra vez, el conflicto aparente entre un creciente dinamismo y la optimización del consumo. Y lo hace con motores para automóviles destinados a todos los segmentos. Así lo prueba en la jornada de innovaciones de 2007, en la que BMW demuestra de modo muy convincente lo que entiende bajo el concepto de dinamismo eficiente. Concretamente, los nuevos motores de cuatro cilindros logran alcanzar niveles de economía hasta ahora desconocidos y, a la vez, permiten disfrutar del intenso placer que significa conducir un BMW. Armonía entre el placer de conducir y el bajo consumo La condición más importante para lograr conjugar el placer de conducir con la economía en motores de diverso tipo, consiste en disponer de la fuerza innovadora que distingue a los ingenieros de BMW. La gran cantidad de innovaciones que redunda en la extraordinaria eficiencia que tiene la nueva generación de motores diesel de cuatro cilindros, empieza por el bloque de cilindros de aluminio, pasa por la última generación de inyección common-rail y llega hasta el sistema Twin Turbo, utilizado por primera vez en motores de este segmento. A pesar de su potencia superior en 15 y 10 kW respectivamente, el consumo del nuevo BMW 118d y del nuevo BMW 120d es un 16 por ciento menor en comparación con los correspondientes modelos anteriores. Según ciclo de pruebas de la UE, el BMW 120d consume apenas 4,9 litros a los 100 kilómetros, mientras que en el caso del BMW 118d son suficientes 4,7 litros. Además, este logro también es importante en relación con el compromiso adquirido por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles ACEA frente a la Comisión Europea de reducir las emisiones de CO2 promedio de la flota europea a 140 gramos por kilómetro para el año 2008. Los nuevos motores diésel de cuatro cilindros de BMW representan un paso más con el que el BMW Group contribuye al logro de ese objetivo. En el BMW 120d, las emisiones de CO2 son de 129 gramos por kilómetro, mientras que las emisiones de CO2 del BMW 118d apenas llegan a 123 gramos. La considerable eficiencia de los nuevos propulsores de gasolina de cuatro cilindros se explica fundamentalmente por el sistema de inyección directa High Precision Injection, ya incluido anteriormente por BMW en sus motores de seis cilindros en línea. Con este sistema de inyección directa de gasolina de segunda generación se consigue por primera vez reducir perceptiblemente el consumo en el tráfico cotidiano real. En los motores de cuatro cilindros, el sistema High Precision Injection funciona con mezcla pobre, es decir, en condiciones de menor consumo de gasolina. Al mismo tiempo, los motores de cuatro cilindros son más dinámicos y permiten disfrutar más de la conducción debido a su mayor potencia en comparación con los motores antecesores. El propulsor de 125 kW/170 CV de 2.000 cc con High Precision Injection se estrenó con rotundo éxito en el nuevo BMW 320i Cabrio y también impresiona en el nuevo BMW120i por su dinámica entrega de potencia y por su ejemplar economía. En comparación con el modelo anterior, el consumo es un 14 por ciento menor, lo que significa que apenas necesita 6,4 litros a los 100 kilómetros. Dinamismo eficiente: una estrategia con tradición La búsqueda de un dinamismo eficiente es tradicionalmente el hilo conductor del trabajo realizado en el desarrollo de motores. Este criterio es el origen de numerosas innovaciones que han redundado en una gama de motores de BMW especialmente atractiva. Ya en el año 2001, BMW presentó el sistema de regulación plenamente variable de las válvulas VALVETRONIC, una tecnología capaz de conseguir un consumo menor en la conducción diaria. El sistema VALVETRONIC, que también se puede describir como control de la carga sin estrangulación, actualmente se utiliza en toda la gama de modelos de BMW y ha demostrado su eficiencia y fiabilidad en más de un millón de automóviles. Otro paso importante se dio en el año 2004 con la introducción del bloque de cilindros de magnesio y aluminio del motor de seis cilindros en línea de BMW. El nuevo motor convenció por su potencia un 12 por ciento mayor y, a la vez, con su consumo un 10 por ciento menor. También la disminución del peso es excepcional. El bloque de cilindros de magnesio y aluminio pesa un 57 por ciento del peso de un bloque convencional de fundición gris y es aproximadamente un 24 por ciento más ligero que un bloque de aluminio. Con su característica combinación de rendimiento económico y gran capacidad de recuperación, los motores diésel de BMW han logrado aumentar año tras año su cuota de mercado. También en este caso, el progreso se explica por la decidida aplicación de la estrategia de desarrollo determinada por el dinamismo eficiente. Entre los motores de BMW se encuentra el motor diésel de seis cilindros más deportivo del mundo, que con su sistema Variable Twin Turbo y sus 3.000 cc tiene una potencia de 210 kW/286 CV y un par motor máximo de 580 Nm. A pesar de estos valores impresionantes, el consumo es bajo, tal como se espera de un motor diésel. El nuevo BMW 535d equipado con este deportivo motor diésel, apenas consume 6,8 litros a los 100 kilómetros (consumo promedio según ciclo de pruebas de la UE). Innovaciones en los detalles para aumentar la eficiencia Además de desarrollar motores más eficientes, se aplican numerosas medidas innovadoras complementarias con el fin de reducir el consumo y las emisiones de gases nocivos. Mediante una bomba de funcionamiento regulado en función del caudal y con una bomba de agua eléctrica que sólo se activa cuando es necesario, se ha conseguido reducir el consumo de energía de los grupos secundarios en varios modelos de BMW. Ahora se suman otras medidas adicionales, que varían según modelo. Entre ellas, el desacoplamiento del compresor del sistema de aire acondicionado, la función Auto Start Stop, el indicador del momento óptimo para el cambio de marchas, la nueva dirección servoeléctrica, la bomba eléctrica de combustible que funciona dependiendo de la presión y, también, los sistemas de refrigeración y frenos con aerodinámica optimizada. La recuperación de la energía de frenado (Brake Energy Regeneration) es una tecnología que se puede utilizar en todos los modelos y en combinación con todos los motores. Con este sistema y recurriendo a una regulación inteligente del alternador, la generación de energía eléctrica procedente de la energía contenida en el combustible se consigue limitar a las fases de deceleración y de frenado. De esta manera, la generación y el aprovechamiento de energía eléctrica son muy eficientes y, al mismo tiempo, el coche resulta más dinámico en las fases de aceleración. El sistema de recuperación de la energía de frenado es un paso importante en el camino que lleva hacia la gestión inteligente de la energía en el automóvil. Al mismo tiempo, constituye la base para próximas medidas destinadas a la obtención de sistemas híbridos de accionamiento. Sistemas híbridos: en camino hacia la producción en serie El efecto ocasionado por la recuperación de la energía de frenado es suficiente para que los ingenieros lo consideren una impulsión pasiva o una microhibridación. De acuerdo con el criterio del dinamismo eficiente, la meta a medio plazo en materia de desarrollo de motores consiste en conseguir una relación aun más eficiente entre la utilización primara y secundaria de la energía. Un concepto híbrido de esta índole se está desarrollando actualmente por el BMW Group en cooperación con General Motors Corporation y DaimlerChrysler. Se trata de una combinación completamente integrada de dos motores eléctricos y una transmisión de relaciones fijas. Este concepto, llamado «Two Mode», tiene la finalidad de activar la modalidad de funcionamiento más económica en diferentes estados de solicitación. Un coche híbrido de esta índole podría funcionar sólo con los dos motores eléctricos, sólo con el motor de combustión o con todos los motores. La caja de cambios, desarrollada por las empresas mencionadas antes, podría combinarse con motores de combustión ya existentes en la actualidad. Opción a largo plazo, ya disponible en la actualidad: el motor de hidrógeno El BMW Hydrogen 7, lanzado al mercado en el año 2006, permitió vislumbrar lo que será la movilidad individual a largo plazo. La primera berlina de lujo del mundo equipada con un motor de hidrógeno apropiado para el uso diario, muestra el camino a seguir hacia un futuro independiente de los combustibles fósiles y una movilidad libre de emisiones contaminantes. El motor de combustión bivalente del BMW Hydrogen 7 funciona tanto con hidrógeno como con gasolina, el combustible convencional. El motor V12 tiene una potencia de 191 kW/260 CV. Según la estrategia Clean Energy de BMW, la empresa apuesta de modo consecuente por la utilización de hidrógeno líquido como agente energético. El lanzamiento del BMW Hydrogen 7 también tiene la finalidad de impulsar la creación y ampliación de una infraestructura de surtidores de hidrógeno. La meta a largo plazo consiste en el aprovechamiento a gran escala de hidrógeno obtenido a través de métodos regenerativos. El BMW Hydrogen 7 y su motor orientado hacia el futuro conseguirá marcar el ritmo de la evolución hacia una movilidad sostenible y respetuosa con el medio ambiente. |
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