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Barcelona, 27 de
marzo de 2007
- El estudio AUTOFORE
recomienda, además, incluir la inspección
de los sistemas electrónicos del vehículo
en la ITV.
- La ITV obligatoria para
motocicletas y ciclomotores, aprobada ya por el
Ministerio de Industria español, también se
incluye dentro de las recomendaciones.
Incrementar la frecuencia de
inspección para vehículos antiguos, incluir en
las inspecciones los sistemas electrónicos del
vehículo e inspeccionar motocicletas y ciclomotores
son tres medidas a aplicar con urgencia, según el
estudio europeo AUTOFORE, que Applus+ ha presentado durante
las XVII Jornadas Nacionales de Inspección
Técnica de Vehículos (ITV), que se han
celebrado la última semana en Logroño.
Según el AUTOFORE, aplicar estas medidas
comportaría una mejora de la seguridad vial
así como una reducción de las
emisiones.
El estudio AUTOFORE lo
encargó la Unión Europea (UE) a la
organización CITA (Comité Internacional de la
Inspección de los Vehículos a Motor) y se
realizó en colaboración con cinco centros
técnicos de diferentes países. Además,
el Estudio para las futuras opciones del control
técnico de vehículos en Europa, como se titula
el informe, ha contado con la financiación de la
Comisión Europea y la colaboración
técnica de Applus+, multinacional española
líder en certificación y servicios
tecnológicos presidida por Ernesto Mata. Este estudio
se ha realizado durante los dos últimos
años.
El estudio concluye que hay
tres acciones a realizar a corto plazo:
- Incrementar la
frecuencia de inspección de los vehículos a
partir de una cierta edad. La normativa europea que recoge la
frecuencia mínima de inspección de
vehículos impone, en el caso de los turismos,
inspecciones bianuales a partir del cuarto año
tras su matriculación. Aunque muchos países
ya imponen en sus legislaciones frecuencias más
elevadas, el estudio concluye que la inspección
anual de vehículos de más de siete
años presentaría una relación
correcta entre beneficios y coste. En el caso
español, los turismos se inspeccionan
bianualmente, a partir del cuarto año, conforme a
lo que recomienda el estudio. Por el contrario, pasan a
inspeccionarse anualmente a partir de los 10 años,
en lugar de a partir de los 7, como el propone
informe.
- Inspección de
sistemas controlados
electrónicamente. La aparición de nuevos sistemas
gestionados electrónicamente en los
vehículos mejora su funcionamiento en general,
pero no su durabilidad. El estudio realiza un
análisis específico del sistema de control
de estabilidad (ESP), y concluye que la relación
entre beneficios y costes de su inspección
sería beneficiosa.
- Inspección de
motocicletas y ciclomotores. Si bien muchos países ya realizan
inspecciones a estos vehículos, éstas no
están recogidas en la normativa europea. La alta
siniestralidad que presentan las motocicletas y los
ciclomotores, y las usuales modificaciones
técnicas a que son sometidos, motivan la
recomendación que hace el informe de hacerles
inspecciones. En el caso de España, las
motocicletas ya se inspeccionan y los ciclomotores se
inspeccionarán antes del fin del 2009 (aunque la
fecha exacta es competencia de cada comunidad
autónoma).
Durante el estudio se han
analizado los beneficios relacionados con el estado
técnico de los vehículos. Aquellos que tienen
unas mejores condiciones técnicas sufren menos
accidentes, y los que sufren son de menor gravedad; emiten
menos emisiones contaminantes, y contribuyen al descenso de
las congestiones del tráfico.
A medio plazo, el estudio
recomienda el desarrollo de métodos que aseguren el
mantenimiento del buen estado técnico de los
vehículos y la harmonización de los
estándares europeos de inspección, que permita
el reconocimiento mutuo de las inspecciones.
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