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CITROËN C-CROSSER ESTILO ÚNICO, TEMPERAMENTO POLIVALENTE

Madrid, 22 de junio de 2007

Presentado por primera vez en el Salón de Ginebra 2007, el C-Crosser, nuevo 4X4 de Citroën, será comercializado en Europa a partir del mes de julio. La marca continua así la ampliación de su oferta proponiendo un vehículo de alta gama, que se distingue por su estilo elegante, polivalencia, comportamiento en carretera, motor potente y respeto al medio ambiente.

Polivalencia real

Gracias a su tracción 4x4 con selector de modo, asociada a una unión al suelo óptima y a un potente sistema de frenado, el C-Crosser consigue un comportamiento rutero eficaz en cualquier condición de adherencia, sin afectar al confort de los pasajeros.

Motor potente con FAP

El motor diésel 2.2 HDi 160 que equipa al C-Crosser contribuye al placer de conducción gracias a su potencia y a su generoso par motor. Cuenta con filtro de partículas (FAP) y sus emisiones de CO2 son inferiores a los 200 g/km (191 g/km con llanta de 16 pulgadas y 194 g/km con llanta de 18 pulgadas).

Modularidad destacable

La polivalencia del C-Crosser se refleja en la distribución de su espacio interior. El C-Crosser, con sus 5 + 2 plazas, su segunda fila de asientos abatible eléctricamente y su generoso volumen de carga, es un vehículo fácil de usar que sabe adaptarse a todas las situaciones.

Elegancia y clase

Las virtudes del C-Crosser quedan patentes desde el primer vistazo. Sus líneas reflejan la fuerza y el dinamismo de un vehículo con clase, elegante y seductor.

El C-Crosser se presenta como una nueva alternativa en el segmento de gama alta, dirigido a los que quieren conciliar el placer de conducción y la polivalencia con las aptitudes de un vehículo de carácter, diseñado para evadirse con total libertad.

Desarrollo conjunto sin perder identidad

El C-Crosser es fruto de un proyecto común de PSA Peugeot Citroën y de Mitsubishi Motors Corporation para la producción de un 4X4 destinado al mercado europeo. La fábrica japonesa de Mizushima se encarga de la producción del C-Crosser. Suministrarán 15.000 unidades anuales de este modelo a Citroën. Por su parte, su motor diésel HDi FAP concebido por PSA Peugeot Citroën, se fabrica en Trémery, Francia.

Esta cooperación permite a Citroën ampliar su oferta, que ya cuenta con 10 berlinas, 4 monovolúmenes, 1 ludospace y un 4X4, el C-Crosser, que responde plenamente a las exigencias de la marca.

Gracias al saber hacer de los ingenieros de Citroën, que han colaborado en el desarrollo de este vehículo, optimizado para el mercado europeo, el comportamiento rutero del C-Crosser ofrece un compromiso ideal entre confort y estabilidad, logrando un placer de conducción óptimo, en la línea de los vehículos de la marca.

Además, el Centro de Estilo Citroën ha sabido dar al C-Crosser una línea única, en total armonía con el resto de la gama, que muestra claramente su pertenencia a la marca.

EFICACIA Y CONFORT PARA UNA CONDUCCIÓN PLACENTERA

El C-Crosser conjuga todos los avances para asegurar el placer de conducir. El par generoso de su motor diésel HDi, dotado de FAP, es una ventaja frente a sus rivales, mientras que su comportamiento rutero, preciso y dinámico, está asociado a un nivel de confort que cumple perfectamente las exigencias de la marca. A estas prestaciones se añade la polivalencia que aporta la tracción 4x4 con selector de modo, que permite pasar de un vehículo fácilmente manejable en ciudad a uno particularmente seguro y eficaz sobre carreteras sinuosas. Por último, los equipamientos de seguridad de alto nivel de los que dispone el C-Crosser permiten a sus pasajeros viajar con total tranquilidad.

Un motor diésel brillante y respetuoso con el medio ambiente

El C-Crosser se distingue de sus rivales por el brío de su motor diésel 2.2 HDi 160, equipado con un filtro de partículas (FAP).

Derivado del 2.2 HDi 173 FAP comercializado en los C5 y C6, se trata de una versión monoturbo de geometría variable, desarrollada para ofrecer un máximo de par desde los más bajos regímenes de giro (380 Nm a 2.000 rpm), lo que contribuye, en gran medida, al agrado de conducción. Con una cilindrada de 2,2 l, está asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades, que permite explotar al máximo sus cualidades.

Para preservar el medio ambiente, este motor está equipado con un filtro de partículas (FAP) de última generación. Sus niveles de consumo y emisiones de CO2 (191 g/km y 7,2 l/100 km, con llanta de 16 pulgadas, y 194 g/km y 7,3 l/100 km, en 18 pulgadas) son relativamente modestos si tenemos en cuenta sus prestaciones y su par motor.

Por último, el confort de los pasajeros se ha tenido muy en cuenta. Se han limitado las vibraciones, gracias a los calzos hidráulicos utilizados para la fijación del motor, que, por su parte, cuenta con dos árboles de equilibrado. Además, los ingenieros de Citroën han revisado el aislamiento acústico del compartimiento motor, con el fin de asegurar a un confort óptimo.

Estabilidad irreprochable

La unión al suelo del C-Crosser combina confort y eficacia, en perfecta concordancia con los valores de la marca. Gracias a los técnicos de Citroën, el trabajo de desarrollo realizado, en particular sobre la dirección, los trenes rodantes y las suspensiones del vehículo de origen, ha permitido ofrecer al C-Crosser un agrado de conducción y un comportamiento rutero ejemplares en el segmento.

De este modo, las sensaciones que transmite la dirección han sido optimizadas gracias al trabajo realizado sobre los neumáticos y la bomba asociada así como por la adopción de un refuerzo bajo el túnel, que permite mejorar la rigidez. Estas mejoras permiten al C-Crosser disponer de una dirección asistida precisa y fácil de manejar, que combina eficacia y agrado de utilización.

Por lo que respecta a las uniones al suelo, el tren delantero del C-Crosser es de tipo pseudo-McPherson, con una barra estabilizadora de 22 mm de diámetro. El tren trasero multibrazo está asociado a una barra estabilizadora de 20 mm. Esta configuración favorece la estabilidad en carretera y contribuye a la seguridad activa. Los amortiguadores traseros han sido separados de los muelles y los tarados adoptados por Citroën permiten al C-Crosser proporcionar una estabilidad ejemplar, asegurando al mismo tiempo sensaciones de conducción precisas y un excelente confort.

Este resultado se refuerza por la presencia de ruedas de 18 pulgadas equipadas con neumáticos Michelin específicos 225/55 R18 en el acabado Exclusive. Sobre el acabado VTR (o equivalente según países), equipa llantas de 16 pulgadas, calzadas con neumáticos Michelin 215/70 R16.

El C-Crosser dispone de un techo de aluminio que permite rebajar el centro de gravedad para ofrecer un comportamiento rutero aún mejor.

Frenado perfecto

Gracias al trabajo de desarrollo realizado sobre el sistema de frenado, el C-Crosser se sitúa al mejor nivel de su categoría con un mordiente, una eficacia y una dosificación destacables.

Este resultado se ha logrado gracias a la adopción de pinzas de doble pistón, en el eje delantero, combinadas con discos ventilados de 294 mm de diámetro y de 24 mm de espesor, mientras que en el trasero, los discos tienen un diámetro de 302 mm. Un sistema ABS con repartidor electrónico de frenada (REF) completa este dispositivo.

Tracción 4x4 adaptada a todas las circunstancias

El C-Crosser dispone de una tracción 4x4 con selector de modo, que le permite circular con total seguridad por muy adversas que sean las condiciones.

Tracción 4x4 inteligente

El generoso par que proporciona el motor diésel HDi del C-Crosser se reparte electrónicamente entre las ruedas delanteras y traseras, para asegurar una estabilidad y una motricidad óptimas, en función de las condiciones de adherencia. Éstas se miden, principalmente, por la velocidad del vehículo, la diferencia de velocidad de giro entre ambos ejes y el hundimiento del pedal del acelerador.

Una caja de transferencia, implantada a la salida de la caja de cambios, envía el par motor hacia el eje trasero, a través de un árbol de transmisión longitudinal. Antes del puente trasero, un embrague controlado electrónicamente asegura la transmisión de una parte del par sobre las ruedas traseras.

Este dispositivo permite beneficiarse de las ventajas de las 4 ruedas motrices, en términos de estabilidad y de motricidad, desde el momento en que se hace necesario, limitando, al mismo tiempo, el consumo, en la medida en la que sólo se transmite el par preciso a las ruedas traseras.

Por otra parte, para ofrecer una seguridad máxima, el control de la transmisión está unido al ESP (Electronic Stability Program), que es desconectable, y al sistema antipatinamiento ASR, con el fin de optimizar su funcionamiento. Estos dispositivos son de serie en todos los niveles de acabado.

Tracción 4x4 para todas las necesidades

El C-Crosser ofrece la posibilidad al conductor de escoger entre tres modos de transmisión, según las condiciones del firme y su deseo de control sobre la mecánica. Puede ir en dos ruedas motrices (2WD), cuatro ruedas motrices (4WD), o modo "lock". Un mando situado tras la palanca de cambios permite seleccionar estos modos y una imagen en el cuadro de instrumentos recuerda en cuál de ellos se está circulando.

Modo 2WD: esta selección está pensada para circular sobre asfalto en buenas condiciones, sin riesgo alguno de pérdida de adherencia. Permite un consumo de carburante mínimo y favorece la maniobrabilidad del vehículo.

Modo 4WD: es el modo más recomendable, cuando las condiciones no son óptimas, porque reparte la tracción a ambos ejes de forma automática, de forma que el tren delantero recibe un mayor porcentaje del par motor. Esta relación cambia automáticamente, gracias a un calculador cuando el tren trasero lo necesita, lo que asegura un óptimo comportamiento en carretera, sin aumentar el consumo.

Modo LOCK: se recomienda para casos de mala adherencia al firme, como en nieve, arena o barro. En este caso, la electrónica se encarga de mandar alrededor de 1,5 veces más par al eje trasero que en el modo 4WD.

Seguridad pasiva de alto nivel

  • Estructura que protege a los ocupantes y también a los peatones

    Para responder a los estándares más severos de evaluación en materia de seguridad pasiva, el chasis del C-Crosser ha sido fruto de estudios exhaustivos.

    Está reforzado con láminas de acero de alta resistencia, que limitan las deformaciones en caso de impacto. Además, la forma de los travesaños delanteros está optimizada, con el fin de absorber la mayor cantidad de energía. La seguridad pasiva se complementa con elementos como el relleno y las barras de refuerzo de las puertas, que protegen a los ocupantes ante impactos laterales.

    La estructura del C-Crosser es lo suficientemente rígida para ofrecer a sus pasajeros la mejor protección en caso de choque a alta velocidad y la flexibilidad suficiente para absorber impactos más ligeros.

    Por otra parte, la estructura del bloque delantero del C-Crosser ha sido estudiada para asegurar su seguridad en caso de colisión a alta velocidad. De este modo, el C-Crosser protege eficazmente a sus ocupantes y reduce los riesgos de lesiones para los usuarios de los demás vehículos.

    Además, para minimizar los daños en caso de atropello, el C-Crosser incorpora los siguientes elementos de seguridad:

    Estructuras deformables en el capó y en las aletas, con un espacio generoso entre los paneles y la estructura interna, que permite absorber mejor los impactos.

    Paragolpes con espuma de poliuretano, que absorben la energía y minimizan las lesiones en los miembros inferiores del peatón.

  • Seis airbags de serie

    El C-Crosser está dotado de dos airbags frontales de serie (para conductor y pasajero), dos más en los laterales y otros dos de techo.

    Los airbags delanteros son adaptativos, es decir, que tanto la presión de inflado como su volumen dependen de la fuerza del impacto.

    El airbag del pasajero es desconectable por medio de la llave de contacto del coche, para permitir la colocación de un asiento de seguridad para niños en el asiento del acompañante delantero. Un testigo luminoso indica su estado.

  • Eficacia de los sistemas de retención

    El C-Crosser está equipado con cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje en todas las plazas. Los delanteros están dotados de pretensor pirotécnico con limitador de esfuerzo, que reduce la presión en el tórax en caso de impacto.

    Una alerta sonora y una luz en el cuadro de instrumentos avisan si el conductor o su acompañante no llevan puesto el cinturón de seguridad. Además, también avisa si alguien desabrocha su cinturón en la fila 2 durante el trayecto. Los asientos laterales de la fila 2 disponen de fijaciones ISOFIX, para colocar asientos de seguridad para niños.

ESPACIO INTERIOR FUNCIONAL Y CONFORTABLE

El C-Crosser se muestra como un vehículo familiar, debido a su configuración interior de 5 + 2 plazas y una modularidad eficaz. Además, sus dimensiones interiores - gracias a una distancia entre ejes de 2,67 m - permiten disfrutar de una perfecta habitabilidad. Su maletero de grandes dimensiones cuenta con apertura en dos partes, lo que hace más fácil la carga y descarga.

Este sentido práctico se une al confort, gracias a equipamientos sofisticados.

Modularidad eficaz

El C-Crosser es un vehículo fácilmente modulable interiormente. De una forma sencilla, puede adaptarse a las distintas necesidades de sus usuarios.

Gracias una banqueta auxiliar de 2 plazas en la tercera fila de asientos, el C-Crosser puede acoger hasta siete pasajeros. Por si esto no bastara, esta fila puede plegarse completamente y ocultarse en el suelo del maletero, disponiendo de una amplia superficie de carga completamente plana.

El acceso a la tercera fila se realiza fácilmente, gracias al desplazamiento de la fila intermedia y a dos barras de color aluminio integradas en las paredes laterales del maletero. Dos resposacabezas ocultables y dos cinturones de seguridad, enrollados en los montantes traseros, garantizan la seguridad de los pasajeros situados en estas plazas.

La segunda fila se abate sobre sí misma contra los asientos delanteros, ya sea con ayuda de manetas situadas a uno y otro lado del asiento, ya sea automáticamente, gracias a unos mandos eléctricos situados en el maletero a derecha e izquierda, por encima de los pasos de rueda. Este sistema permite ofrecer una superficie de carga importante y obtener al mismo tiempo un suelo plano.

Por lo demás, los respaldos y los asientos son fraccionables, 2/3-1/3. Los respaldos son ajustables en inclinación en tres posiciones y las dos partes de la banqueta deslizan independientemente en longitud 80 mm.

Un maletero amplio y práctico

El volumen bajo bandeja del maletero del C-Crosser se sitúa entre los mejores de su categoría. Así, en la configuración 5 plazas y con los asientos de la segunda fila avanzados, alcanza los 510 litros (normas VDA). Cuando la segunda fila está atrasada su volumen es de 441 litros. Si las dos filas traseras se escamotean, la capacidad del maletero llega hasta los 1.686 litros VDA.

Otra de las ventajas del maletero del C-Crosser es la apertura en dos mitades del portón trasero. Una vez abierta, la parte inferior facilita la carga de objetos, ya que puede soportar una carga de hasta 200 kg y también puede servir para sentarse. Además, facilita las tareas de carga del maletero puesto que rebaja la altura del umbral hasta los 640 mm.

Una bandeja flexible oculta los objetos que pueda haber en el maletero y dispone de dos posiciones, para tener en cuenta la inclinación de los asientos de la segunda fila. Además, el maletero cuenta con unos prácticos raíles de aluminio y cuatro ganchos, que permiten la fijación de accesorios, como una red de separación o similar. En el lado izquierdo hay una toma de corriente de 12 voltios. Las herramientas necesarias para la sustitución de la rueda de repuesto están colocadas en uno de los dos compartimentos con que cuenta el maletero.

La rueda de repuesto está situada bajo el vehículo, con el fin de liberar espacio interior y no tener que sacar nada para utilizarla.

Compartimentos útiles

Los numerosos compartimentos repartidos por el interior, 22 en total, y su capacidad y diseño, muestran la importancia que tiene en el C-Crosser el confort de los ocupantes y el carácter práctico del habitáculo.

En la parte superior del salpicadero, hay un compartimento cerrado y una guantera con función calefacción o refrigeración, que cuenta con una ruedecilla para neutralizar la función. En la parte inferior del salpicadero hay otro compartimento iluminado, con cerradura, de gran capacidad.

El reposabrazos central es regulable en sentido longitudinal (se desliza 65 mm mediante una simple presión hacia delante o hacia atrás) y se abre en dos partes: la parte superior permite colocar pequeños objetos y la parte inferior, de grandes dimensiones, dispone de una toma de corriente de 12 voltios.

Los vacía bolsillos, con un emplazamiento para una botella están situados en las puertas delanteras. Además, hay huecos adaptados a los objetos más cotidianos, como un portagafas, un cenicero móvil, portavasos, un portalápices o, incluso, un portamapas.

El asiento central de la segunda fila cuenta con un reposabrazos con dos portavasos. Los asientos delanteros tienen bolsillos en la parte baja del respaldo y las puertas traseras disponen de un portabotellas.

Equipamientos de alto nivel

Para aumentar el confort, el C-Crosser ofrece varios equipamientos tecnológicamente muy vanguardistas.

Un sistema de navegación de última generación

El C-Crosser puede disponer de un sistema de navegación dotado de una pantalla táctil de 7 pulgadas y de un disco duro, que asegura un funcionamiento rápido y silencioso.

Con una capacidad de 30 gigabytes, contiene los datos cartográficos europeos y reserva una tercera parte de su capacidad de almacenamiento a la música. Los pasajeros del C-Crosser pueden almacenar hasta 2.500 canciones, en formato MP3/WMA.

Ayuda al estacionamiento trasero por cámara

El C-Crosser dispone de una cámara trasera, para facilitar al máximo las maniobras de estacionamiento. Está asociada a la opción del navegador.

La cámara está ubicada justo encima de la matrícula y se conecta automáticamente, en el momento en que se engrana la marcha atrás. La imagen puede verse sobre la pantalla del navegador. Dos líneas de color verde, sobrepuestas sobre la imagen, permiten al conductor conocer la posición futura del vehículo.

UN ESTILO QUE EVOCA POTENCIA Y REFINAMIENTO

Dejando clara su pertenencia a la marca Citroën, el C-Crosser descubre una mezcla armoniosa de estilos, que le da un aire deportivo y robusto, sin dejar de lado el refinamiento de un vehículo de gama alta.

Una sabia combinación que se puede encontrar también en el interior de este 4X4.

Frontal poderoso

Visto por delante, el C-Crosser es único. El diseño de los chevrones sobre el capó le confiere una identidad propia dentro de la gama Citroën, además de ofrecer una imagen de fuerza y un aspecto de gran estatus.

La forma del capó le da un aspecto de robustez innegable, otorgando mayor fuerza a los chevrones, que se extienden sobre la calandra y salen al encuentro de los grupos ópticos. Estas características acentúan la sensación de potencia, reforzada por la sucesión de líneas paralelas y por la rejilla de entrada de aire al motor, que se extiende a lo largo del imponente paragolpes.

Las molduras cromadas, situadas a ambos lados de la matrícula, la rejilla de nido de abeja para la entrada de aire al motor y los faros antiniebla, también cromadas, aportan un toque de distinción y afirman el carácter de vehículo de gama alta del C-Crosser.

La estética lujosa del vehículo se traduce también por la adopción, en este nivel de acabado, de barras de techo en aluminio y llantas bitono que, por sus proporciones y su dibujo dinámico, proporcionan una impresión de solidez y de resistencia.

Perfil dinámico bien proporcionado

La silueta del C-Crosser presenta un perfil que sugiere dinamismo y robustez, gracias a sus cuidadas proporciones (4,64 m de longitud, 1,81 m de anchura, y 1,71 m de altura hasta las barras del techo) y a su línea de techo, tendida hacia la parte trasera, su cintura de carrocería alta y sus aletas redondeadas.

El aspecto deportivo de este 4x4 también se manifiesta en los grupos ópticos, que suben hacia el capó siguiendo los pasos de rueda, y en su línea de carrocería, cuya forma sobre la ventanilla trasera refuerza esta sensación de energía. La sensación de potencia es perfectamente perceptible tanto en la forma de las aletas como en propios neumáticos, específicos de la marca Michelin, diseñados para optimizar el comportamiento en carretera y las prestaciones.

En el acabado Exclusive (o equivalente, según países), las lunas sobretintadas y la moldura cromada, que realza la cintura de la carrocería, son sólo algunos de los elementos estéticos que ponen de relieve su marcado carácter de vehículo alto de gama.

Este aspecto se refuerza, además, en este nivel de equipamiento, por el diseño de las llantas diamantadas bi-tono. Las medidas y el diseño dinámico de éstas dan sensación de solidez y resistencia, al igual que las barras de aluminio en el techo.

Una trasera que transmite seguridad y estabilidad

La parte trasera del C-Crosser exhibe el mismo estilo dinámico, robusto y refinado que la delantera.

El paragolpes trasero adopta una forma envolvente, para integrarse perfectamente con los pasos de rueda. Los volúmenes dan una sensación real de potencia, matizada por la elegancia de la moldura cromada, que subraya esta parte del vehículo. Además de ser un elemento de estilo, une perfectamente las dos partes del portón trasero, realzando el carácter práctico del maletero del C-Crosser.

Los grupos ópticos traseros combinan diseño y funcionalidad. Equipados con leds, tanto para las luces de posición como para las de freno, destacan por su diseño vanguardista y aseguran una iluminación óptima, con un bajo consumo de energía.

La pertenencia a la marca queda de manifiesto con la presencia de los chevrones cromados y del anagrama que identifica a este vehículo, que también se encuentra en los lados, bajo una rosa de los vientos: un símbolo de libertad, que evoca el carácter polivalente del C-Crosser.

Un habitáculo con mucho estilo

El carácter marcadamente dinámico que ofrece exteriormente el C-Crosser se transmite también al habitáculo.

El salpicadero, de color negro, plantea un estilo depurado de líneas donde prima la funcionalidad, con usos intuitivos de los mandos. El cuadro de instrumentos, con indicadores enmarcados en aluminio, enfatiza el aspecto deportivo de este 4X4. El puesto de conducción cuenta, además, con volante en cuero y un asiento muy envolvente, para una conducción confortable y segura.

El resto de los pasajeros disfruta de asientos que garantizan una buena sujeción y de acabados interiores especialmente cuidados, con el fin de confirmar la pertenencia del C-Crosser al segmento alto. El tacto granulado, así como la pintura en el salpicadero y la tapicería específica en los asientos y en las puertas, crean una impresión de armonía y calidad hasta en el más mínimo detalle.

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