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Madrid,
4 de septiembre de 2007
Con el C-Cactus, un
concept car ingenioso que será presentado
como primicia mundial en el salón de
Francfort 2007, Citroën desarrolla una nueva
visión del automóvil esencial con una
apuesta ambiciosa: una berlina ecológica con
un estilo atractivo y lúdico. Está
equipada con un propulsor híbrido HDi y su
precio es el de un C4 básico.
Para poder resolver
esta compleja ecuación, la marca explora
nuevos caminos creativos y apuesta por renunciar a
elementos no esenciales para el bienestar de los
ocupantes en favor de una tecnología, un
estilo y unos equipamientos ecológicos, con
prestigio y muy valorados por los
consumidores.
Un
vehículo esencial, ingenioso y
urbano
El C-Cactus es un
vehículo ecológico. Está
fabricado con una importante proporción de
materiales reciclados o reciclables y, al igual que
la planta a la que debe su nombre, consume poco.
Gracias a su propulsor híbrido HDi y a su
peso de 1.180Kg, su consumo medio es de 2,9l/100 Km
y su nivel de emisiones de CO2 es de 78
g/Km.
Además, el
C-Cactus no es más caro de producir que una
berlina familiar de gama media. Su bajo coste de
fabricación se explica por el uso de
materiales nuevos y por una racionalización
en su concepción, que ha permito reducir el
número de piezas utilizadas. Poco más
de 200 piezas forman el habitáculo del
C-Cactus, es decir casi la mitad que las de una
berlina tradicional de tamaño
equivalente.
Atractivo y
moderno
El C-Cactus es un
vehículo esencial, con un diseño
innovador y altas prestaciones. Su línea
redondeada hace de él un vehículo
divertido y atractivo, mientras que sus
ángulos y las curvas de su carrocería
subrayan su carácter dinámico.
Su
habitáculo, pensado para el confort y el
bienestar de sus ocupantes, es de tamaño
familiar, con 4,2 metros de largo por 1,8 metros de
ancho. Dispone de equipamientos como
climatización automática, sistema de
audio de gama alta, techo acristalado
panorámico y limitador y regulador
voluntario de velocidad.
El
vehículo esencial, ingenioso y
urbano
Gracias a las
soluciones económicas e ingeniosas aplicadas
en el C-Cactus, su coste de fabricación es
moderado, lo que permite el uso de un propulsor
híbrido diésel sin que su precio
supere el de un C4 básico.
Para conseguir este
resultado, se ha dado prioridad a los equipamientos
esenciales para el confort de sus ocupantes y se
han explorado nuevas vías de diseño,
para conseguir que economía y
ecología no sean sinónimo de
austeridad.
Nuevos caminos
de creación
El C-Cactus es
fruto de un proceso de creación inteligente,
en el que se han buscado nuevos objetivos. Una
concepción en la que, a través de la
exploración de nuevas vías de
expresión y nuevas soluciones
técnicas, se ha conseguido reducir el
número de piezas necesarias para la
construcción del vehículo.
Para alcanzar este
objetivo, los ingenieros de Citroën
han:
- Simplificado al
máximo algunos mecanismos o determinadas
piezas,
- Reagrupado
varias funciones en una única
pieza,
- Suprimido todas
las piezas no esenciales para el funcionamiento
del vehículo o para el bienestar y la
seguridad de sus ocupantes.
Se ha suprimido la
instrumentación del salpicadero,
trasladándose sus funciones a la consola
central o a los mandos fijos del volante. La
consola central integra los altavoces activos, la
palanca de cambios y una pantalla táctil,
que permite acceder al ordenador de a bordo, al
sistema de navegación y al regulador del
climatizador.
Los mandos de los
intermitentes, las luces, los limpiaparabrisas, el
indicador y el limitador/regulador voluntario de
velocidad están en los mandos fijos del
volante, al igual que el velocímetro y las
señales de encendido de los intermitentes,
las luces y las alertas luminosas.
Otro ejemplo de
simplificación es la pieza utilizada para el
paragolpes delantero, que incluye los faros y los
chevrones. Es idéntica a la que forma la
parte baja del portón del maletero. Esta
elección, que contribuye también al
diseño del C-Cactus, permite reducir los
costes de producción de estos
elementos.
La simplicidad es
también un rasgo del bloque delantero, que
está constituido solamente por dos
elementos: un capó fijo que engloba los
laterales delanteros y una trampilla que permite
acceder a las funciones de mantenimiento del
vehículo (control del aceite, líquido
de los limpiaparabrisas, etc.).
Siguiendo la misma
filosofía, el uso del climatizador hace que
la apertura de las ventanas sea
prácticamente innecesaria. Por ello,
sólo está prevista una simple
apertura corredera. Se suprime por lo tanto el
conjunto de los mecanismos de apertura y su
coste.
La reducción
del número de piezas también se ha
logrado con la realización de elementos
monobloque. Así, los paneles de las puertas
están formados por dos piezas, frente a las
doce de una berlina tradicional. Los asientos, por
su parte, se componen de dos elementos: una espuma
moldeada con piel coloreada muy confortable y una
estructura monobloque, que mantiene la espuma y
permite fijar el asiento sobre los raíles
del suelo. La ergonomía es excelente y,
aquí también, el número de
componentes es mínimo.
Prestaciones
ecológicas de alto nivel
La estrategia de
Citroën en materia de medio ambiente ha sido
siempre la de proponer tecnologías y
vehículos accesibles al mayor número
de personas posibles, con el fin de que sus efectos
beneficiosos sobre el medio ambiente sean los
máximos posibles.
El objetivo del
C-Cactus es llegar aun más lejos: fabricar
un vehículo realmente ecológico,
gracias a su tecnología híbrida HDi,
que pueda venderse al mismo precio que el de una
berlina familiar básica.
Gracias a su
propulsor híbrido diésel, que une un
motor térmico diésel HDi de 70 CV
DIN, dotado de un filtro de partículas, a un
motor eléctrico, que aporta 30 CV DIN de
potencia, el C-Cactus destaca por un consumo de 2,9
l/100 km y unas emisiones de 78 g/km de CO2 en
ciclo mixto. Para el uso urbano, el modo ZEV (Zero
Emission Vehicule) permite acceder a un modo
completamente eléctrico, que funciona en
absoluto silencio. Para los trayectos que exigen
aceleraciones y desaceleraciones constantes, la
hibridación permite limitar el consumo, al
funcionar ambas energías de forma
combinada.
Otros aspectos
hacen del C-Cactus un vehículo completamente
respetuoso con el entorno
Las soluciones
adoptadas en la fabricación del C-Cactus
contribuyen a la reducción de los niveles de
consumo y de emisión de CO2, ya que la
disminución del número de piezas ha
permitido aligerar el vehículo en un 15% con
respecto a un C4 híbrido HDi, con un peso
total de 1.180 Kg.
La anchura de las
ruedas del C-Cactus se ha limitado (205/45 R21), lo
que contribuye también a reducir su impacto
sobre el medio ambiente.
Por otro lado, la
reducción del número de piezas
permite limitar la cantidad de materia prima
consumida. Además, una gran parte de los
materiales utilizados son reciclados o reciclables.
Es el caso del parabrisas y de las ventanas,
fabricadas con cristal reciclable. Los
neumáticos también lo son, al igual
que la estructura de las puertas, que está
hecha de acero en bruto, sin pintura ni barniz,
pero tratado contra la corrosión.
La tapicería
es de cuero reciclado, hecho de los restos de cuero
inutilizables para los tapizados tradicionales;
muchas piezas son de corcho, un material natural
que proviene de la corteza de los alcornoques; el
borde de los paneles de las puertas es de lana, sin
aditivos químicos y completamente reciclable
y biodegradable.
La velocidad del
C-Cactus está limitada voluntariamente a 150
Km/h. Esta elección no contribuye solamente
al gran equilibrio medioambiental del
vehículo, sino también muestra la
voluntad de Citroën de fabricar un
vehículo urbano que constituya una nueva
forma de entender el automóvil, en la cual
el conductor esté en armonía con el
entorno.
Un vehículo
atractivo y moderno
Fruto de una
ingeniosa racionalización de las piezas y
materiales utilizados, el C-Cactus es un
vehículo esencial, que encarna una nueva
visión del automóvil centrada
en:
- Un nuevo
equilibrio de las prioridades y una
concepción en la cual la búsqueda
de lo esencial no equivale a austeridad.
- Un
diseño en el que economía y
ecología no riman con banalidad, sino con
expresividad y placer.
Con este concepto
de estilo atractivo y atrevido, Citroën
propone otra visión del vehículo
económico y ecológico, que se asume
perfectamente por su originalidad y su ingenio,
además de ofrecer a sus ocupantes las
prestaciones esenciales para su bienestar.
La
búsqueda de la simplicidad: un diseño
exterior divertido e ingenioso
El C-Cactus tiene
una personalidad única, atractiva, moderna y
atrevida gracias a sus formas simples y a la
combinación de líneas redondas y
perfiladas. Su diseño original es
también el fruto de decisiones
estéticas ingeniosas.
La búsqueda
de la simplicidad que ha guiado la
concepción de este vehículo ha
llevado a desarrollar soluciones que contribuyen al
diseño bello y desenfadado del
C-Cactus.
En la parte
delantera, los faros del C-Cactus proporcionan un
estilo impactante, por sus formas redondeadas y
ligeramente angulosas. Están perfilados por
dos entradas de aire cilíndricas recortadas
en el parachoques, encima de una rejilla de aire
con motivos modernos, que proporciona un toque de
fuerza y energía. El capó abombado,
dotado de dos tomas de aire, contribuye
también al aspecto dinámico del
C-Cactus.
Las líneas
redondeadas del vehículo vuelven a destacar
en los laterales, donde el dinamismo se
acentúa gracias a la forma del techo, que
parece tirar hacia delante y hacia las puertas
asimétricas de acero. Su forma es novedosa,
gracias a las ventanillas fijas, que han permitido
evitar numerosos contratiempos en su diseño.
Confieren al C-Cactus un estilo fuerte y
curvilíneo. Sus formas ofrecen un
fácil acceso al interior. Su tratamiento
estilístico de acero en bruto tratado contra
la corrosión, sin pintura ni barniz,
contribuye a reducir sus costes de
fabricación, además de aportar un
toque de fuerza y de modernidad.
La altura de la
línea de cintura del vehículo, junto
con las llantas de 21 pulgadas, refuerzan el fuerte
temperamento del vehículo. El diseño
de las ruedas ha sido objeto de una atención
especial. Las llantas anchas y los
neumáticos de perfil bajo se han convertido
en elementos de estilo ineludibles para la
concepción de un vehículo de
diseño fuerte y moderno.
Estos
neumáticos específicos están
decorados con motivos verdes sobre un fondo blanco
impreso en el interior de un gran surco a lo largo
de toda la banda de rodadura.
En la parte
trasera, se recurre a los mismos códigos
estilísticos, mezcla de superficies curvas y
tensas, revelando así el carácter
dinámico y simpático del
vehículo. Los chevrones subrayan la marca
Citroën y el nombre Cactus aparece en relieve
en la parte baja del maletero, con una
tipografía joven, moderna y suave. Las luces
traseras recuerdan la forma de los faros y
presentan otra originalidad: su plástico
interior está recortado, lo que permite al
conductor ver a través de ellas.
Esta
innovación aumenta sensiblemente el campo de
visión y puede, por ejemplo, ser
especialmente útil a la hora de
maniobrar.
Un interior de
diseño, acogedor e inteligente
También en
el interior, C-Cactus muestra originalidad e
ingenio. Con un diseño marcado por el ahorro
del material empleado y la propia elección
de los materiales, los motivos de la
decoración y los colores confieren al
habitáculo un ambiente minimalista, fresco y
estiloso.
La elección
de los materiales, que aumentan el bienestar en el
habitáculo, es también novedosa. El
aspecto de esos materiales da sensación de
calidad. Más allá de sus virtudes
estéticas, son a la vez económicos y
ecológicos. De esta forma, encontramos
corcho en numerosas piezas de la decoración,
al igual que en la construcción de los
ventiladores y del frente del climatizador. El
tratamiento en blanco lacado de algunas piezas y
los efectos de los materiales contribuyen a la
originalidad del diseño y a la calidad
percibida al interior del habitáculo.
Otra idea
importante ha sido la de contribuir al estilo
diferente del C-Cactus reduciendo el número
de piezas y la cantidad de material utilizados. Las
piezas no esenciales, como el salpicadero, han sido
suprimidas y elementos habitualmente escondidos se
encuentran integrados en la decoración. Es
por ejemplo el caso del bloque de dirección,
los conductos del climatizador o la rejilla de
ajuste longitudinal de los asientos delanteros. La
vista de todos estos elementos aporta un toque de
originalidad y modernidad al habitáculo. El
recambio del ambientador también es visible
y participa en la estética del interior, a
la vez que permite al conductor ver el nivel de
perfume que queda.
La
decoración no se ha creado por medio de
adornos, sino por supresión de material.
Esta idea de "decorar con el vacío"
está presente en la realización de
los motivos que aparecen en el interior de las
puertas y el revestimiento de los asientos. Los
motivos dibujados en los paneles de las puertas
dejan ver el fieltro verde manzana que une el panel
con la tela. El papel principal de este elemento es
el de asegurar la insonorización del
vehículo, pero su color y su forma hacen de
él también un elemento
estético por si solo.
Los mismos motivos,
en forma de flores, mariposas y vegetales, que
simbolizan el medio ambiente, el confort y la
naturaleza, están presentes en varios
elementos del habitáculo. Aparecen por
ejemplo recortados en la tapicería de los
asientos pintada en blanco lacado. Estos recortes
dejan ver la espuma coloreada que constituye el
asiento, que adquiere así una
vocación estética.
Elementos para
una vida a bordo fácil y
agradable
El C-Cactus ofrece
equipamientos de gama alta, un espacio a bordo
óptimo y una modularidad ingeniosa, todo
ello a un precio económico. Los pasajeros
disponen así de todo el confort esencial
para su bienestar.
Para empezar, la
'llave de contacto' del C-Cactus es un lector MP3
portátil; una pantalla táctil,
situada en la parte fija del volante, reconoce la
'llave' y permite la puesta en marcha del
vehículo.
La parte fija del
volante concentra numerosas funciones.
Además de los mandos habituales, integra
también el velocímetro, que toma una
forma particularmente original, ya que son los
números, en relieve alrededor de la parte
fija del volante, los que giran en función
de la velocidad y se posicionan con respecto a un
punto fijo.
Una segunda
pantalla táctil, situada en la consola
central, ofrece un sistema de navegación
para guiar al conductor en sus desplazamientos y
hace también de ordenador de a bordo. Este
equipamiento proporciona prestaciones de alta
tecnología de calidad, a la vez que
contribuyen al carácter económico del
vehículo, agrupando todas las funciones en
un solo elemento.
La consola central
integra también los altavoces activos de
gama alta, cuya potencia y calidad proporcionan al
C-Cactus un ambiente sonoro de gran nivel. Su
ingeniosa ubicación permite limitar el
cableado y beneficiarse de un coste de
instalación razonable.
En cuanto al
confort de los pasajeros, la habitabilidad es
excelente gracias a las dimensiones del C-Cactus
(4,2 metros de largo por 1,8 metros de ancho), que
le permiten también disponer de un volumen
de maletero generoso y modulable (de 500 a 1.100
l).
La fila trasera de
asientos se desliza por un raíl para llegar
a encajonarse contra los asientos delanteros. El
suelo se desliza también con la fila de
asientos, para dejar lugar a un subsuelo: una
superficie casi plana para la carga de objetos
voluminosos.
Hay un bolso
situado al lado del pasajero delantero, que
reemplaza astutamente la guantera y puede ser
utilizada para transportar objetos fuera del
vehículo.
Para mejorar del
confort y el estilo, C-Cactus tiene un techo
acristalado panorámico, que ofrece una
luminosidad excepcional en el interior del
habitáculo.
CARACTERÍSTICAS
TÉCNICAS
Dimensiones
- Longitud: 4.200
mm
- Anchura: 1.800
mm
- Altura: 1.490
mm
- Distancia entre
ejes: 2.800 mm
- Peso total con
carga: 1.180 kg (baterías
incluidas)
Prestaciones y
consumo
- Velocidad
máxima: 150 km/h
- Consumo mixto:
2,9 l/100 km
- Emisión
de CO2: 78 g/km
Propulsor
híbrido diésel
- Motor
diésel HDi de 70 CV con FAP y caja
automática de 5 marchas
- Motor
eléctrico de 30 CV alojado en la campana
del embrague
- Modo ZEV
Aerodinámica
Chasis
Principales
equipamientos
- Sistema de
navegación con pantalla
táctil
- Lector MP3
portátil con pantalla táctil, que
hace de llave de contacto
- Climatización
automática
- Sistema de
audio de gama alta
- Limitador /
regulador de velocidad
- Freno de mano
eléctrico
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