Madrid, 23 de enero de 2008
La inyección electrónica reduce las emisiones de CO2 y de otros elementos contaminantes
- El estreno mundial de los sistemas electrónicos de inyección fue en el VW 1600 LE/TLE
- La clave para el cumplimiento de las normas de emisiones más estrictas
- Disparo de salida para la marcha triunfal de los sistemas modernos de inyección para motores de gasolina
El sistema D-Jetronic de Bosch celebró a finales de 2007 su 40 aniversario. Fue el primer sistema electrónico de inyección para motores de gasolina en un turismo de grandes series. El sistema D-Jetronic se presentó al público en el Salón Internacional del Automóvil (IAA) de Francfort en 1967 en un VW 1600 LE/TLE. El motor disponía de un motor de 1,6 litros que alcanzaba una potencia de 54 PS o 39 kW. Con este sistema de inyección moderno para motores de gasolina se inició la marcha triunfal de los sistemas electrónicos de inyección de gasolina. El nombre D-Jetronic se deriva del principio de la inyección controlada por presión, con la que se efectuaba la preparación de la mezcla. “El sistema D-Jetronic sentó las bases para las tecnologías de inyección actuales de Bosch. Ahora, como entonces, perseguimos con estas tecnologías los mismos objetivos: la reducción del consumo de gasolina y de las emisiones de gases contaminantes”, dijo Steffen Berns, miembro de la dirección de ingeniería en la División Gasolina Systems de Bosch.

Menos emisiones de elementos contaminantes, menor consumo
Con esta nueva tecnología, los ingenieros de desarrollo de motores pudieron adaptar, por primera vez, la mezcla de combustible y aire a las exigencias de potencia del motor y, de esa forma, reducir el consumo de combustible y las emisiones de elementos contaminantes. El desarrollo del D-Jetronic fue impulsado por la creciente exigencia en Europa de motores de menor consumo, y las estrictas normas de emisiones que se decretaron en el estado de California (EE. UU.). Muchos coches de aquella época sólo podían alcanzar los valores que se exigían a partir de 1967 en el “Clean Air Act” de la administración americana para California si utilizaban el sistema D-Jetronic. Ya en 1972 - sólo cinco años después de su estreno - 18 fabricantes de coches montaban ya esta tecnología innovadora de Bosch en sus vehículos de serie.

La cantidad de aire aspirada como parámetro para la electrónica
El módulo de control electrónico del D-Jetronic era capaz de regular el flujo del carburante que entraba en las cámaras de combustión. Lo hacía a través de los tiempos de apertura de las válvulas de inyección. Junto a la temperatura del motor y a las revoluciones del mismo, la cantidad de aire aspirada era el otro parámetro importante para la función de control que ejercía la electrónica. Esta cantidad de aire se podía calcular por medio de un sensor de presión con la presión que existía en el tubo de aspiración. Al mismo tiempo que el sistema D-Jetronic se desarrollaron las bombas eléctricas de carburante.

Aún hoy, el desarrollo de los sistemas de inyección de Bosch se centra en reducir aún más el consumo de los motores y en ir eliminando las emisiones contaminantes. Bosch fabrica actualmente cerca de 80 millones de válvulas de inyección para motores de gasolina al año, lo que le convierte en el líder indiscutible a nivel mundial. En todo este tiempo se han suministrado ya más de 1.000 millones de válvulas de inyección para gasolina de Bosch a clientes en todo el mundo. Los desarrollos más actuales son las válvulas magnéticas y piezoeléctricas que consiguen unas presiones de hasta 2.000 bares. Estas válvulas se están utilizando en modernos motores con la inyección directa de gasolina. Con ellas se ha reducido el consumo de combustible hasta en un 15 por ciento en comparación con la inyección convencional con tubo de aspiración.
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