Barcelona, 16 de abril de 2008
- Un estudio de Elefante Azul demuestra que el lavado de vehículos mediante agua a presión consume hasta 10 veces menos que otros sistemas menos ecológicos
- Los españoles lavamos el coche 15 veces al año
La escasez de agua que parte del país está sufriendo en los últimos tiempos está trayendo consigo la amenaza de restricciones, que, en determinados casos, ya se han hecho realidad. El agua se convierte cada vez más en un bien de lujo, por lo que las administraciones ya han empezado a abrir expedientes sancionadores por malbaratamiento de agua potable.
Cada vez resulta más necesario abordar el impacto del hombre en el medio ambiente para proteger los recursos hídricos, con el fin de utilizar la menor cantidad de agua posible con mejores resultados, incluso en los actos más cotidianos.
Lavar el coche es una de esas actividades que puede suponer un malgasto de agua considerable. Según datos de Elefante Azul, la principal red europea de centros de lavado de vehículos a alta presión, los automovilistas españoles lavan una media de 15 veces al año sus vehículos.
Utilizando un sistema de lavado mediante agua a presión, con el que bastan entre 40/50 litros para limpiar la carrocería de un turismo de tamaño medio, cada usuario tendría suficiente con una media de 750 litros anuales para mantener la limpieza de su automóvil. Lavar el coche en casa, mediante el agua potable de una manguera doméstica es un hecho prohibido por ley a causa del malgasto innecesario de agua que se produce: unos 500 litros de agua por cada lavado. Teniendo en cuenta la media de 15 lavados anuales, utilizar este sistema ilegal de lavado supondría un gasto de 7.500 litros de agua anuales (es decir, casi 7.000 litros más que utilizando el agua a presión).
Los túneles de lavado son una opción intermedia que, estando perfectamente regulados por la ley, suponen igualmente un malgasto de agua. Este sistema de lavado de vehículos gasta entre 75 y 300 litros por vehículo, dependiendo si la instalación dispone o no de un sistema de reciclado del agua.
Ernesto Barrera, Responsable Técnico de Elefante Azul en la Península Ibérica, incide en la importancia de la repercusión que el uso de un sistema u otro tiene no sólo en referencia al consumo responsable del agua, sino también sobre otros aspectos relativos al medio ambiente. Según Barrera, “lavar el vehículo en el jardín o en la calle, o bien en centros de lavado no preparados para el tratamiento de las aguas usadas, contamina y consume una gran cantidad de agua. El gasto de agua no está controlado, por lo que se desperdicia mucha más, mientras en los centros de lavado a presión el gasto de agua es menor y controlado, ya que el usuario gasta la necesaria. La suciedad del coche puede contener restos de polvo e insectos, restos de contaminación ambiental de áreas urbanas, residuos provenientes de coches como metales pesados de placas de frenos, residuos con hidrocarburos por la combustión o no de la gasolina…por todo ello, lavar el vehículo en casa, ya sea con manguera o con un cubo de agua, supone que todos esos residuos vayan a la red pluvial o directamente a la napa freática, lo que implica una degradación del planeta. El lavado en casa está estrictamente prohibido, hecho que hasta hace poco aún desconocían muchos automovilistas”.
Precisamente por estos motivos, aunque nos encontremos en una situación de sequía, optar por dejar de lavar el coche no es tampoco la solución. Ernesto Barrera apunta al respecto que “si acumulamos mucha suciedad en el vehiculo y si dejamos que la lluvia lo lave cuando caiga, parte de la suciedad acumulada puede ir directamente a la napa freática, con lo que continuaremos contaminando y perjudicando gravemente al medio ambiente.”
El consumo de agua y los sistemas de lavado
En España existen básicamente cuatro formas de lavado: el de alta presión, el de rodillo con y sin reciclaje de agua y el manual. Las diferencias en el consumo de agua son notables: el sistema de lavado a presión utilizado por Elefante Azul gasta cerca de 50 litros por vehículo, mientras que el consumo del rodillo con reciclaje es casi el doble. Entre el lavado manual de un vehículo con manguera y otro a alta presión se puede ahorrar más de un 90% en el consumo de agua. Lavar un vehículo en el jardín, en la calle o simplemente en centros no diseñados para el tratamiento y consumo de agua, supone un gesto innecesario de agua y un efecto nocivo sobre el medio ambiente. |